Las Provincias

Apuesta urbana

El diseño convence, aunque el principal argumento de venta es el espacio y el precio.
El diseño convence, aunque el principal argumento de venta es el espacio y el precio.
  • Ford amplía su gama con un nuevo KA de cinco puertas dedicado a la ciudad y que tiene en su precio atractivo el mejor argumento para su compra

  • FORD KA+ ULTIMATE

Uno de los recién llegados es el nuevo Ford Ka Plus, un automóvil de cinco puertas, 3, 7 metros, buen espacio interior y un precio más que interesante de poco menos de 9.000 euros. Por fuera es un coche que no disgusta, con una parrilla frontal similar a la de otros modelos de la marca y un diseño sin estridencias. La carrocería está algo alta respecto al suelo, lo que viene bien para no rozar los bordillos cuando aparcamos, y el maletero es amplio para su tamaño, con 270 litros, aunque sólo se puede abrir con la llave.

Por dentro este utilitario americano sigue con un concepto básico, como corresponde a su precio. Los asientos son sencillos y no sujetan demasiado, el volante de cuero es similar al del Fiesta y el interior apuesta por rasgos ya conocidos, aunque con un estilo veterano. Nos gusta mucho el climatizador, que facilita el uso incluso en marcha. En cambio, la pantalla multimedia parece de juguete comparadas con los sistemas actuales, y nos recuerda a aquéllos Nokia de antaño, con sólo dos colores, lejana al conductor y grafías muy clásicas. Aunque Ford utiliza la conectividad SYNC 2 con órdenes vocales, está claro que el equipo necesita una renovación. Este renovado Ka tampoco destaca en seguridad activa, y no incorpora elementos que sí tienen otros rivales, como el aviso de frenada de emergencia, incluso los retrovisores son algo pequeños.

Carácter competitivo

Esto no suele importar a los que compran un coche buscando el mejor precio. Ofrece dos motores, y estamos a los mandos del más potente. Funciona correctamente, pero resulta muy lento. No despierta en ningún momento y hay que pisar el acelerador a fondo para obtener una respuesta más ágil. Esto perjudica en las incorporaciones y en ciudad, por lo que tendremos que tomarnos las cosas con calma. A su favor, no consume mucho, aunque sí más que un diesel -en nuestra prueba ha rondado los seis litros- y no hace apenas ruido.

El Ka se mueve por ciudad y se aparca con gran facilidad, y, aunque no hay cámara trasera, los sensores nos permiten aproximarnos a otros coches sin llegar a tocar con el paragolpes que, como ya es habitual, es un de una pieza y no tiene protecciones.

El equipamiento interior se completa con conexión USB y algunos detalles más, a los que se suman las mencionadas llantas. En resumen, un buen coche por un buen precio, pero, ahora que las compañías coreanas han dado un paso adelante, y las marcas europeas apuestan por modelos 'chic', sorprende que Ford tenga en el precio su mejor reclamo. Ojalá el modelo se venda como la marca espera, cualidades no le faltan, aunque también tiene carencias tecnológicas, y quizá un Ford Fiesta básico o uno de ocasión puedan ser compras a tener en cuenta.