Las Provincias

Llega el SUV del futuro

  • Con mecánica híbrida, espectacular diseño, mucho espacio, todo en seguridad y muy bajas emisiones, el Toyota C-HR revoluciona el sector

Toyota rompe las costuras del sector de los SUV con un modelo difícil de clasificar, pero que marcará el futuro de este segmento. El nuevo C-HR es tan largo como los SUV familiares, tiene un diseño tecnológico y osado típicamente premium, y se ofrece únicamente con mecánica híbrida, pero, sobre todo, es un coche que apetece comprar y que, con su mecánica ecológica, paga menores impuestos -en Valencia ciudad una reducción del 75 por ciento en el impuesto anual de circulación, unos 80 euros menos al año-, y que en el futuro no se verá afectado si en las grandes ciudades llegan restricciones de tráfico debido a la contaminación. Estas son poco probables en Valencia hoy en día, pero son inminentes en Madrid, y ya se aplican en París o Roma, ciudades más grandes y que no cuentan con el desahogo de una fachada marítima.

Diseño sorprendente

Cabe destacar el arrojo de Toyota al presentar este diseño, con formas afiladas, convexas y lleno de aristas y que resulta sumamente llamativo. Es uno de esos coches que hay que conocer en vivo, en el concesionario, para descubrirlo a fondo. La carrocería tiene 4,36 metros de largo, pero con un formato SUV coupé que llega por primera vez a este sector del mercado.

No es la única sorpresa que esconde este SUV, que incorpora la mecánica híbrida del Toyota Prius, es decir, un motor gasolina y otro eléctrico capaces de proporcionar 122 CV con la suavidad del cambio automático, bastante fuerza a baja velocidad, y un consumo real en el entorno de los 5 litros cada 100 kilómetros. También tiene un nivel muy bajo de emisiones, especialmente del óxido nitroso, el elemento que más preocupa a las autoridades.

Llega el SUV del futuro

Subimos al interior para encontrar un diseño más convencional que el exterior, pero igualmente vanguardista. Con una pantalla central fija, muy alta y bien integrada en el cuadro de mandos para el navegador y el equipo multimedia. El espacio delante es bueno, la calidad típicamente Toyota, es decir, muy alta pero con algunos materiales de aspecto menos agraciado. El confort, entre la calidad, la amplitud y el silencio de la mecánica, es difícil de superar en el sector SUV.

Apuesta tecnológica

El C-HR incorpora, en toda la gama, elementos de seguridad premium, con una cámara y un radar para su funcionamiento. Son de serie las luces largas automáticas -el sistema reconoce coches de frente y reflectantes y conecta las luces de carretera o cruce por sí mismo-, reconocimiento de peatones con frenado automático, alerta de cambio de carril, control de velocidad activo o lectura de señales de tráfico.

El espacio en las plazas traseras es correcto, pero tiene dos pegas para un uso familiar: la maneta de apertura y entrada está alta y su uso es difícil -como todas los de este tipo, sólo se coge bien con una mano- y, una vez dentro del coche, las ventanillas son muy pequeñas, por lo que los niños tendrán que viajar con tablet. De nuevo, será en el concesionario donde podremos ver con facilidad si es un buen coche familiar. El maletero cumple, con 380 litros y, sobre todo, una amplia superficie útil.

Hora de ponernos en marcha. La aceleración inicial es muy buena, ya que el motor eléctrico y el de gasolina combinan bien para salir con destreza de los semáforos. El silencio es excepcional y el consumo que marca el cuadro de mandos, muy bajo, de poco más de cinco litros. En recorridos interurbanos, con constantes aceleraciones y retenciones, el C-HR se divierte, mostrando al tráfico su descarado diseño y moviéndose con rapidez. En cuanto estabilizamos la velocidad en autovía la ventaja del híbrido disminuye, y conviene ir a velocidades moderadas, ya que si vamos rápidos el consumo aumenta en proporción. En resumen, como todos los híbridos, el consumo es excelente en ciudad, pero no tanto en trayectos por autovía. El modelo es de tracción delantera, no habrá versiones 4x4 y su altura al suelo es de 14 centímetros, poco apta para pistas o caminos

El C-HR tiene una tarifa inicial de 27.000 euros que, con las ofertas actuales, van de los 24.250 a los 28.500 euros, con financiaciones entre los 230 y los 255 euros al mes, muy competitivas.