Las Provincias

Listo para el maratón

La imagen del Espace es poderosa y atractiva,  lejos del familiar de antaño.
La imagen del Espace es poderosa y atractiva, lejos del familiar de antaño.
  • Como coche familiar o de avituallamiento, el Espace muestra sus dotes en la jungla urbana

  • RENAULT ESPACE 1.6 DCI AUTO INITIALE

El maratón de Valencia se celebra este domingo 20 de noviembre, y son miles los participantes de fuera de la ciudad los que asisten al mismo, incluidos, claro está, varios amigos de esta casa y sus respectivas familias. Momento de probar las aptitudes del Espace para llevar arriba y abajo a corredores, familias y utillaje, porque el running se ha convertido en un deporte que necesita lo suyo: zapatillas, mochilas, alimentación. un no parar.

Durante la semana el crossover de Renault ha realizado varios reconocimientos del terreno, buscando el mejor lugar para ubicarnos y ver la prueba, controlando los parkings y las posibles salidas del recorrido y, cómo no, ubicando el mejor lugar para comer tranquilamente tras la carrera. Ha sido el momento perfecto para saber como se mueve el Espace en ciudad. Lo cierto es que es un coche que gusta cada vez más. Estos días hemos agradecido que

Listo para el maratón

los asientos sean calefactables. Un buen detalle es que los traseros exteriores también lo son. En cambio, echamos de menos un volante con calefacción. También es perfecto el sistema de apertura y cierre de Renault que, sin tocar la tarjeta, abre el coche y despliega los retrovisores con nuestra llegada y los cierra de forma automática al irnos. Nos encaja también el manejo del cambio automático y su posición, así como lo bien que va el GPS. No nos gusta tanto que haya pocos huecos alrededor del conductor a la vista, de modo que terminamos dejando las cosas en puertas o parte inferior de la consola con clamorosos olvidos.

Hora de callejear, y el sistema 4Control de dirección a las cuatro ruedas, tan adecuado en carretera, nos parece imprescindible en ciudad. Con apenas un poco de giro de volante, el viraje a contramano de las ruedas traseras -muy poco ángulo, pero muy eficaz- hace que el Espace vire con rapidez por cualquier calle. El techo panorámico permite admirar cualquier edificio de la urbe y llena el interior de luz, y las puertas, con mucho más cristal que chapa permiten que los pasajeros puedan ver el entorno.

El sistema de arranque y parada va de maravilla, y aunque este coche no es para callejear, sin duda se desenvuelve bien. A la hora de aparcar cuenta con el sistema de parking automático, un botón casi mágico que reconoce el hueco disponible y mueve el volante durante la maniobra mientras nosotros aceleramos, frenamos y engranamos la marca atrás. Frente a otros sistemas, el de Renault reconoce huecos ajustados.

Ahora sólo nos queda la carrera. Le esperan algunas recogidas en diferentes estaciones, muchos bártulos y enfrentarse a un tráfico numeroso por calles que pueden estar cortadas. Cruzamos los dedos, pero lo cierto es que este Espace permite afrontar las situaciones más difíciles con garantía de éxito.