Las Provincias

Dos joyas en el Abarth Day

Abarth se relanzó con su propio 500.
Abarth se relanzó con su propio 500.
  • El circuito de Navarra acogió la presentación de las dos nuevas estrellas de la marca, el pequeño 595 Competizione y el cabrio biplaza 124 Spider

  • ABARTH 124 SPIDER Y 595 COMPETIZIONE

Suena el despertador temprano, el reloj marca las 5:30 de la mañana, pero madrugar cuando te espera una jornada de pruebas en circuito con lo último de Abarth, cuesta muy poco. Cogemos el avión que parte hacia Pamplona y cuando llegamos ya tenemos a gran parte del equipo de la delegación deportiva de Fiat para explicarnos en qué va a consistir la jornada bautizada como el 'Abarth Day'. Tras el 'briefing', encontramos las primeras unidades del nuevo Abarth 595 Competizione, la versión más poderosa del modelo con el permiso del Abarth 696 Biposto. Por delante nos espera una ruta repleta de curvas hasta llegar al circuito de Navarra, un trazado de 3,9 kilómetros, que es donde va a transcurrir la parte final de la acción.

Pequeño pero matón

Al contemplar por primera vez la versión más deportiva del Fiat 500, se nota la mano de Abarth en el diseño. Con la base de la silueta original, el 595 Competizione muestra su condición de deportivo compacto gracias a unos paragolpes redimensionados, un difusor trasero capitaneado por las cuatro salidas del escape y pequeños detalles como el spoiler o los emblemas 595. En el interior, el aroma a competición se respira por cada costado gracias a los asientos tipo 'bacquet' y detalles como un volante deportivo o un salpicadero con fibra de carbono.

Preparados para descubrir el potencial del más pequeño de los Abarth programamos la ruta en el navegador y salimos a disfrutar. Desde el inicio, el 595 Competizione saca a relucir todo el potencial que tiene su motor 1.4 turbo de 180 CV. Cuenta con un sonido espectacular y empuja como un deportivo de altos vuelos. El cambio manual de cinco marchas es muy directo, los frenos Brembo son inagotables y la puesta a punto del chasis le convierte en un auténtico matagigantes. Es de esos coches que te saca una sonrisa cuando lo conduces, y si la carretera es revirada, mayor es la sensación de que estamos ante un deportivo de raza en tamaño bolsillo.

Llegamos a las instalaciones del circuito de Navarra y la acción no para. Ahora toca concentrarse y sacar lo mejor de el en su ambiente favorito: el circuito. La primera prueba está preparada a conciencia: se trata de un trazado muy revirado entre conos donde el Abarth debe mostrar todas sus virtudes, y así lo hace, porque cuanto más cerradas son las curvas mejor funciona. Es rápido, apenas se percibe subviraje y muy divertido. La única pega es la posición de conducción, con poco recorrido para el asiento y un espacio justo.

Para terminar, entramos en la divertida pista navarra y la experiencia no puede ser mejor. No importa el nivel de conducción o las circunstancias de la pista, el Abarth 595 Competizione es de lo mejor que hay en el mercado por un precio de 24.950 euros.

El broche de oro a la jornada, lo pone la novedad más importante de la marca para este año, el Abarth 124 Spider. Tomando la base del Mazda MX-5, la puesta a punto del fabricante italiano no sólo se ve en su aspecto exterior, sino que tiene un corazón dirigido a la competición. Los escapes firmados por Record Monza, la suspensión endurecida de Bilstein, los frenos Brembo o el diferencial autoblocante ayudan a que el motor 1.4 turbo de 170 CV con tracción trasera convierta al Abarth 124 Spider en una máquina exigente con la que se puede derrapar en pista.

Al igual que su hermano pequeño, el 124 Spider presenta una imagen retocada respecto al Fiat 124. El capó o la tapa del maletero pueden ir pintados en negro mate e incluyen detalles como las llantas multiradio Corsa de 17 pulgadas, los diversos logos del escorpión o la esfera del cuentarrevoluciones con fondo rojo y 8.000 vueltas como límite.

Para realizar el test, la marca preparó varias tandas en circuito. En las primeras hacemos una toma de contacto, pero cuando el coche coge temperatura y se conecta el modo sport, se desencadena todo el potencial que puede llegar a ofrecer. Es fino en las trazadas, con una dirección muy precisa, y muy ágil en la zona más lenta del circuito -apenas pasa de los 1.000 kilos- aunque lo más divertido es cuando la trasera derrapa como un clásico de los de antaño, pero con total seguridad. Además la puesta a punto del chasis es muy buena, no es muy rígido y se adapta a cualquier curva con independencia del firme.

Disponible a partir de unos 40.000 euros con cambio automático y manual, nuestra recomendación es escoger el cambio tradicional ya que el automático peca de lento y en circuito puede convertirse en un handicap si buscamos buenos tiempos.

El tiempo se acaba y la jornada en el circuito de Navarra se termina, pero tras un día completo de pruebas tenemos argumentos suficientes para afirmar que las nuevas creaciones de Abarth están a la altura de los esperado. Antes de volver a casa, tenemos una sorpresa más. La marca, en colaboración con Difisa Racing y un grupo de coleccionistas, organizó en el interior de los boxes una exposición sobre la historia de la marca con vehículos clásicos y de competición. Contemplando las joyas de la marca como el Fíat 131 Abarth o el 696 Biposto, nos encontramos con el actual Abarth 124 spider rally, el modelo escogido por la marca para vuelta a la competición en marzo del año próximo.