Las Provincias

Familiar con picante

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El maletero es muy modulable, y ofrece 520 litros en su configuración 5 plazas.

  • Renault traslada todas las cualidades del nuevo Mégane a esta versión, con bonito diseño, más capacidad y motores de hasta 205 CV

  • RENAULT MÉGANE SPORT TOURER

Qué lejos quedan aquéllos tiempos en los que un modelo familiar era una herramienta de trabajo para profesionales. Aunque las marcas siempre han ofrecido versiones familiares, el mercado, especialmente el español, ha sido muy reticente a su compra, pero eso no ha hecho que los fabricantes desistan. Al contrario, han ido incorporando atractivos y deportividad para que, por muy poco dinero más -750 euros en el caso del Mégane- podamos acceder a un coche más versátil, capaz y, para muchos, más bonito y exclusivo.

Así es el nuevo Mégane Sport Tourer, que quiere seguir la senda de su antecesor y completar la gama familiar de Renault, que ya cuenta con el Clio y el Talismán en el mercado, y que se añade a una gama de vehículos monovolumen y crossover que completa una de las mejores ofertas para viajar del mercado.

Más largo y amplio

Pero volvamos al Mégane familiar, que mide 4,63 metros de longitud, por lo que es 27 centímetros más largo que el cinco puertas. Tiene una imagen lateral realzada por una línea cromada debajo de las ventanillas y una mayor distancia entre ejes que permite aumentar el espacio y el confort de las plazas traseras. En su exterior, el Sport Tourer cuenta con unas luces LED diurnas delanteras muy sofisticadas, luces que también encontramos en la trasera con efecto tridimensional. Las versiones altas de gama tienen faros con tecnología full LED y desconexión automática de las luces largas.

Respecto al maletero, alcanza los 520 litros, ampliables a casi 1.700 si abatimos los asientos en su totalidad. Tiene doble piso, muchos ganchos y soluciones para sujetar la carga, pero echamos de menos una trampilla portaesquíes en los respaldos traseros, no disponible en el Mégane, por lo que deberán ir en el techo, donde el Sport Tourer equipa barras para anclar accesorios de carga.

También deportivo

El Mégane ofrece dos versiones distintas en su aspecto: el standard y el deportivo GT Line, con unos paragolpes más atractivos, doble salida trasera de escape, llantas más grandes o alerón posterior que confieren un aspecto deportivo al coche. También hay un acabado GT unido a las versiones gasolina de 205 CV y diesel de 165 CV que, además del diseño, tienen un chasis con dirección a las cuatro ruedas '4-Control' y un ajuste de suspensiones más rígido para poder disfrutar de su rendimiento deportivo. Por dentro el buen ambiente del nuevo Mégane no cambia, con un diseño del cuadro de mandos compartido con el resto de la gama en el que la velocidad se muestra con grandes números y el resto de los marcadores con barras digitales, excepto el gran reloj -digital- del cuentarrevoluciones.

Amplísima gama

Con la misma gama de motores del Mégane, el familiar incluye los diesel 1.5 de 90 y 110 CV y 1.6 de 130 y 165 CV y los gasolina 1.2 y 1.6 turbo de 100, 130 y 205 CV. También hay versiones automáticas y, ya en 2017, una versión

Familiar con picante

diesel híbrida con un pequeño motor eléctrico adicional para reducir el consumo.

Para la prueba, en un recorrido por carreteras variadas de algo más de 200 kilómetros nos ponemos al volante del gasolina de 130 CV con caja automática de 7 velocidades en su acabado alto de gama, y las sensaciones son similares a las de conducir el compacto, con una estabilidad a toda prueba, escasa rumorosidad y un cambio de marchas progresivo. Destaca la buena visibilidad y la excelente posición para el conductor así como lo bien que recoge el cuerpo el asiento. Los mandos y testigos, muy a mano y a la vista, y los acabados de gran calidad completan la buena impresión del nuevo modelo.

El Mégane Sport Tourer se pone a la venta con tarifas desde 16.000 a 28.000 euros, incluidos los descuentos por financiación con la marca.