Las Provincias

Estilo de vanguardia

fotogalería

Iluminación y acabados consiguen un ambiente de lujo en el Espace.

  • El Espace se transforma en crossover para unir el máximo confort con la aventura sin perder de vista el lujo ni la economía

  • RENAULT ESPACE 1.6 DCI AUTO INITIALE

Renault inventó el monovolumen en 1984 con el lanzamiento del Espace. Por primera vez un coche de tamaño normal podía llevar en su interior a siete personas con el confort y las prestaciones de un turismo. Pero de eso hace más de treinta años, y los gustos en el mundo del automóvil han cambiado mucho, casi tanto como el renovado Espace.

La nueva generación es menos monovolumen y más SUV, es decir, un auténtico 'crossover' que une lo mejor de dos segmentos: el espacio del original con la imagen y capacidad para circular fuera del asfalto de un SUV, todo ello condimentado con confort y tecnología y, en esta versión tope de gama llamada Initiale, también de lujo.

Nuestro Espace cuenta con el color morado con reflejos de las versiones altas de gama de Renault. Los faros son de LED con bonitas luces diurnas, mientras las luces traseras simulan un neón que rodea el enorme piloto. El Espace es grande, con casi cinco metros de largo, similar a lo que mide una berlina de hoy en día, y casi dos metros de ancho, pero se maniobra con facilidad gracias a la dirección a las cuatro ruedas presente en este acabado.

Sobre todo, confort

Acceder al interior es fácil, ya que el mando Renault permanece en el bolsillo y con sólo tocar la empuñadura se desbloquea el cierre del coche. Más cómoda es la salida, ya que al alejarnos del coche se cierra automáticamente plegando

Estilo de vanguardia

a su vez los retrovisores. En el interior, unos asientos de auténtica clase business con un espectacular mullido nos esperan. Tienen ventilación, calefacción y tres tipos de masaje con cinco niveles de intensidad. En resumen, mejores que cualquier sillón de casa.

El cuadro de mandos es sencillo, similar al de otros Renault, pero incorpora el 'head up display' de modo que la información principal la vemos reflejada en el parabrisas. El mando del cambio automático se utiliza con facilidad, y un botón en la consola central nos permite variar el ambiente interior y los colores de los muchos led que hay en salpicadero, consola o puertas, y que dan un cálido ambiente al interior, sobre todo de noche.

La pantalla central tipo tablet funciona de maravilla, como sus órdenes de voz, lentas pero eficaces. En la consola faltan huecos para dejar cosas. El interior es muy amplio, pero menor al anterior Espace, especialmente en las plazas 'extra' más pequeñas.

Arrancamos el motor, y parece mentira como, con sólo 1.6 litros de cilindrada, este diesel rinde 160 CV. Se une a un cambio automático de seis marchas y equipa la mencionada dirección a las cuatro ruedas. Es un motor suave en su uso, con poco ruido, pero capaz de ir rápido una vez lanzados. Se lleva muy bien con el cambio, y la dirección trasera es perfecta en maniobras aunque quizá muy ágil en carretera.

Hemos salido del asfalto con el Espace, ya que su condición de crossover va más allá del 'postureo'. Tiene buena altura al suelo y ruedas con mucho perfil, así que podemos circular por caminos y pistas sin mayores pegas. El coche no es ligero, así que hay que ir atentos a los frenos, pero nos va a permitir rodar por caminos sin preocuparnos en exceso de la grava o el polvo. El Espace es el crossover perfecto para las familias de hoy: espacio, lujo, amplio equipamiento, confort, bajo consumo, silencio. son muchas cualidades que iremos viendo poco a poco durante este veraniego mes de noviembre.

La gama se inicia en 30.000 euros y el más equipado, este Initiale, cuesta 45.000 euros.