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Ecologista y coreano

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El maletero cuenta con 455 litros y acceso por portón.

  • El Hyundai Ioniq representa la llegada de la marca al sector de la eco-movilidad con un modelo muy completo capaz de rivalizar con los diesel

  • HYUNDAI IONIQ

El Ioniq es un modelo que dará que hablar en el futuro, pero que vale la pena adquirir desde hoy, ya que supone una alternativa al diesel en cuanto a ahorro sin penalizar en otras cuestiones como el precio. De hecho, a día de hoy, y veinte años después de la llegada del primer automóvil híbrido al mercado, estos deberían ser mayoría por su mayor confort y menores emisiones, pero la oferta de modelos, limitada a las marcas que han querido anticiparse a la normativa anti-emisiones, ha limitado su popularidad.

Una batalla interesante

Hyundai es la primera que da un paso al frente y presenta batalla con un híbrido técnicamente al día y con un precio competitivo. Aún hay más, ya que al Ioniq híbrido le seguirá en pocas semanas un Ioniq totalmente eléctrico con hasta 280 kilómetros de autonomía y, ya en 2017, un Ioniq híbrido enchufable con carga suficiente para recorrer 50 km. en modo eléctrico.

El diseño de las tres versiones se desmarca de lo habitual en el resto de la gama Hyundai. Esta silueta es necesaria para una buena aerodinámica, con una trasera cortada y alta que elimina turbulencias -aunque perjudica la visión por el retrovisor central- y un frontal compacto en el que la parrilla se cierra si el coche no necesita aire para su refrigeración. La longitud es de 4,47 metros, por lo que el Ioniq es más grande que un compacto y menor que una berlina. Se sitúa así como alternativa para clientes de ambos sectores y, además, como un coche compacto para la ciudad pero suficientemente grande para viajar en familia.

Alta calidad a bordo

El interior sorprende porque su diseño no es nada 'raro', algo habitual en los

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coches ecológicos, sino más bien al contrario. Aunque cuenta con materiales reciclados, se percibe más calidad de la habitual en un coche de su tamaño, con una gran pantalla táctil, un completo ordenador de abordo o una consola muy bien diseñada. El espacio delantero es amplio. Detrás, con buen acceso, dos plazas son cómodas y un tercer pasajero irá algo más apretado, como en cualquier coche de su sector. El maletero, de 455 litros, tiene formas cuadradas y se amplía hasta los 1.500 litros.

La mecánica suma un motor 1.6 gasolina de 105 CV con otro eléctrico de 44 CV, y la potencia máxima conjunta es de 141 CV, que llegan a las ruedas delanteras por medio de una caja automática de doble embrague y seis marchas. Cuenta con tres modos de uso: eco, sport y manual, pero no tiene levas al volante. La batería de polímeros de ión-litio -las más avanzadas actualmente- tiene 1,5 megavatios de capacidad y está bajo los asientos traseros. Su refrigeración es por aire.

En marcha el coche arranca en modo eléctrico, con el que podríamos recorrer hasta dos kilómetros a velocidad baja. No es el objetivo, ya que este motor sirve para que consuma menos el de gasolina, no para moverse por sí solo, aunque pueda hacerlo. El motor gasolina entra en acción con suavidad y, en marcha, el coche se mueve con verdadera facilidad. El volante permite controlar una dirección precisa, y el coche es estable a pesar de que se nota más pesado de lo habitual. Los frenos no tiene un tacto muy preciso, y se nota el paso de la frenada 'regenerativa', con la que la batería se recarga, a la de los frenos de disco, por lo que es cuestión de acostumbrarse.

El Ioniq homologa un consumo de 3,4 litros cada 100 kilómetros. En nuestro recorrido por carretera, con un ritmo vivo, hemos logrado seis litros, cifra similar a un diesel, y circulando con más cuidado, algo que se termina haciendo de forma habitual con este tipo de coches, hemos bajado a cinco litros. El Ioniq ni se enchufa ni necesita cuidados extra, por lo que este bajo consumo y emisiones son de por vida, sin tener que hacer nada más que conducirlo.

Como es habitual en Hyundai, la gama tiene tres equipamientos: Klass, Tecno y Style, con precios entre 23.900 y 29.900 euros y descuentos de hasta 3.000 euros, que dejan el precio inicial en el entorno de los 21.000 euros, se convierte así en el híbrido más competitivo en un mercado donde este tipo de coches puede convertirse en la mejor opción de futuro inmediato mientras se crean sistemas de recarga rápida para los coches eléctricos. Además, el Ioniq tiene las ventajas con las que cuentan los coches más ecológicos, como un impuesto de circulación con un 75 por ciento de bonificación en Valencia, parkings más baratos en Madrid y Barcelona y una garantía de 8 años para la batería del sistema eléctrico.