Las Provincias

La unión del lujo y el placer

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Alerón trasero, doble escape, difusor o grandes llantas aparecen en este deportivo.

  • El último Audi TT destaca por la deportividad de su diseño y dinámica, que se disfruta aún más a cielo abierto y con lo más reciente en seguridad y confort

  • AUDI TT ROADSTER 2.0 TFSI QUATTRO AUTO

Acelerar a fondo, con el cielo por techo, y sentir como los 230 CV del motor turbo van pasando con rabia hasta el suelo con el completo control de la caja automática de doble embrague y la tracción total Quattro es una sensación verdaderamente única que sólo ofrece un coupé descapotable como el Audi TT Roadster.

El benjamín alemán va ya por su tercera generación, y aquél diseño que tanto sorprendió en su día se ha convertido en este nueva edición en un 'mini-R8', con un frontal que resulta incluso fácil de confundir con su hermano mayor de 600 CV de potencia. El TT Roadster no quiere hacerle sombra, ni mucho menos, pero cada vez se acercan más sus prestaciones a las de los coches más grandes y potentes, como muestra una aceleración de 0 a 100 en sólo 5,6 segundos.

Disfrutar del sol

Todo esto apenas importa cuando estamos al volante del TT. Estas fechas son las mejores para descapotarlo, algo que hace de forma eléctrica y sencilla con una capota de tela. Una vez plegado el techo, si tuviéramos frío podemos accionar el calefactor que incorporan los asientos en la parte del reposacabezas, encargado de lanzar aire caliente a nuestro cuello para mejorar el confort en carretera. También tiene asientos calefactables claro, y un cortavientos eléctrico que reduce las turbulencias.

Al volante viajamos al futuro, con un cuadro de relojes que ya no tiene

La unión del lujo y el placer

relojes, sino un gran pantalla digital que podemos configurar con imágenes virtuales de... ¡relojes!, o también un gran mapa del GPS. Como en los últimos Audi, contamos con el 'Audi Drive Profile', un sistema que nos va a permitir elegir la respuesta del motor, dirección y sonido mecánico y que se puede seleccionar desde el propio volante.

Hedonismo aparte, porque circular en un cabrio de esta potencia es un placer, el nuevo chasis de esta versión se nota más asentado, en parte porque nuestra unidad tiene tracción total y grandes neumáticos y llantas. En autovía no hay nada que demostrar y el coche es un avión volando raso. Es en carretera donde el TT tiene que demostrar madera de deportivo auténtico. Su chasis deriva del que estrenó el Audi A3, pero con muchas piezas de aluminio y una configuración más deportiva.

El coche muestra potencia, viveza, muy buenos frenos y gran precisión, pero aún le falta un poco para convertirse en el deportivo definitivo. No es que no pueda hacerlo, es que Audi no quiere, ya que estima que sus coches se deben poder utilizar a diario por un gran público. Por este motivo la tracción total no es tan radical como la de coches como el Focus RS, y la puesta a punto no es tan agresiva como en todos coches. En otras palabras, si buscamos el cien por cien de su rendimiento, no es el mejor, pero hasta el 90 por ciento de lo que es capaz de ofrecer, nos parece inmejorable.

Unos 50.000 euros

Llega la hora de hacer cuentas, y el TT con esta configuración sale por unos 50.000 euros. Si sumamos las numerosas opciones de nuestra unidad salta de los sesenta mil, y lo cierto es que en su franja de precio no hay tantas opciones en el mercado. BMW Serie 2, Ford Mustang, Mercedes SLK. todos ellos tienen un origen más deportivo, pero hay que reconocer que el diseño del Audi es el más vanguardista del segmento, y que la oferta de la marca, en modelos nuevos como de ocasión, es atractiva.