Las Provincias

El asunto eléctrico

Mientras los fabricantes más reticentes son conscientes ya del avance del automóvil eléctrico, la administración española y local siguen sin funcionar al respecto. En Estados Unidos, para muchos el ogro en aquello de la contaminación y las emisiones, las ventas de coches eléctricos han alcanzado ya las 100.000 unidades en lo que llevamos de año, Tesla ha tomado la delantera tecnológica a la potente industria europea gracias a la rapidez con la que cambiaron las leyes en el Estado de California y, en resumidas cuentas, cualquier usuario es libre de instalar un cargador o unas placas solares en su casa, algo que no sucede en España.

En nuestro país el atasco es total, y hace pocos días una marca, a punto de lanzar su coche eléctrico, señalaba oportunamente que, sin el plan de subvenciones Movea, ya agotado y que premiaba con hasta 5.000 euros de descuento la compra de un coche eléctrico o híbrido enchufable, no van a tener ventas, ya que el público potencial esperará ante la posibilidad de que el plan, un vez formado gobierno, se reactive. Sabemos que la patronal del automóvil, ANFAC, pelea con el gobierno en funciones para lograr un nuevo programa que ayude a la venta de este tipo de coches, tan beneficiosos para todos, pero será una tirita en una herida algo más grande. Hace falta un cambio de mentalidad en nuestros gobernantes para impulsar un cambio que permita no solo que se vendan más coches eléctricos, sino que se incentive la tecnología para su implantación.

No hay plan nacional ni, por supuesto, tampoco local. En Valencia no cuentan con el coche, sea del tipo que sea, pero tampoco hay un plan a corto plazo que determine cuál va a ser el modelo de movilidad de la ciudad del futuro. Si Barcelona está siendo pionera con sus islas sin tráfico y Madrid ya anuncia algunos barrios con movilidad restringida, en Valencia nos tememos que se realizarán medidas precipitadas según la repercusión de cada una. Al tiempo.