Las Provincias

Familiar con aire crossover

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Menor altura, llantas de 20 pulgadas de serie y nueva versión 'hybrid assist' para el Scénic.

  • RENAULT SCÉNIC 2017

  • Renault añade un toque SUV a la nueva generación del monovolumen Scénic para convertirlo en el modelo preferido por los más aventureros

La marca francesa tiene en el Scénic uno de sus modelos clave. Desde el lanzamiento de este primer monovolumen compacto del mercado en 1996, la firma ha vendido más de cinco millones de unidades, y de esa barbaridad de coches nada menos que el diez por ciento, unos 500.000, encontraron su clientela en España. Para esta cuarta generación la marca ha decidido arriesgar en un mercado que es muy conservador, pero con unas ventas en caída, debido a la preferencia de los clientes por los SUV, el diseñador de Renault, Laurens van der Acker, ha decidido darle un aire crossover al Scénic.

El diseño es, por tanto, la principal novedad, y lo cierto es que el Scénic es ahora un coche muy atractivo. El frontal incorpora el gran logotipo Renault, afilados faros, un capó con marcado volumen y un parabrisas que se estira hacia adelante para una mayor sensación interior de espacio. El techo es ahora más bajo y la nueva zaga del cinco puertas es muy compacta, similar al crossover pequeño Captur, mientras el siete plazas tiene un portón más vertical.

Lo que mas llama la atención son las enormes llantas, de nada menos que 20 pulgadas, y que son de serie en toda la gama. Para que este accesorio no lastre el consumo ni el precio, la anchura que se ofrece es de 195 milímetros, una medida que no afecta al consumo, muy ajustado en toda la gama. En cuanto al precio de estas nuevas ruedas, la marca ha cerrado precios con sus proveedores para que, cuando vayan a cambiarlas, cuesten lo mismo que las actuales de 17 pulgadas.

Con cinco o siete plazas

La versión cinco puertas del Scénic mide 4,4 metros y tiene más de 500 litros de maletero, mientras el Grand Scénic de siete plazas alcanza los 4,66 metros y puede albergar hasta 700 litros de carga. Como novedad, los asientos se pueden plegar con sólo pulsar un botón en el maletero o en el cuadro de mandos, dejando una superficie de carga plana y muy útil.

El interior es nuevo, pero resulta conocido ya que utiliza elementos del Mégane, el Kadjar o el Espace, como su cuadro de relojes o el sistema multimedia R-Link. Con unos mandos fáciles de usar, incorpora lo habitual en un coche pensado para viajar en familia: un retrovisor adicional para vigilar las plazas traseras, muchos huecos para objetos, mesitas tipo avión en los asientos traseros o cortinillas laterales en las puertas, además de entradas USB y un práctico 'armario' entre los dos asientos delanteros en el que cabe de todo.

Nueva tecnología híbrida

El nuevo Scénic se mueve con un motor gasolina 1.2 litros turbo con

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versiones de 110 y 130 CV, y dos diesel, el 1.5 DCI en versiones de 95 y 110 CV, y el 1.6 dci con 130 ó 160 CV, este último sólo para el Grand Scénic. El diesel de 110 CV y el gasolina de 130 se pueden combinar con caja automática, que es la única disponible en el diesel de 160 CV. En 2017 se sumará un diesel 'hybrid assist'. Se trata de una nueva tecnología, ya que no es un híbrido como el Toyota Prius, sino que el pequeño motor eléctrico ayuda a bajas revoluciones y en arrancadas al motor principal, reduciendo el consumo en un diez por ciento. El sobreprecio de esta versión en Francia respecto al diesel de 110 CV es de 1.000 euros. A España llegará en febrero de 2017, cuando el resto de la gama se pone a la venta en noviembre.

Hora de probar el coche. Muy bonito por su diseño, destaca la impresión de calidad interior, más cercana al Espace que al Mégane. El espacio es amplio delante, y detrás se puede regular moviendo la banqueta hasta 20 centímetros para hacer mayor el maletero o el espacio para los pasajeros. En el Grand Scénic las puertas traseras son más amplias y el espacio para los pasajeros aún mayor. En estos asientos, las mesitas tipo avión, muy útiles para los niños, pueden molestar a los adultos más altos. En cuanto a la pérdida de los asientos individuales frente a la tradicional banqueta partida, no parece importante, ya que el asiento está muy bien dividido en tres 'sillones'.

En marcha el coche se muestra ligero. Equipa el mismo chasis que el resto de la gama Renault mediana y grande, aunque adaptado al nuevo modelo. La dirección es precisa y la suspensión confortable, mucho más de lo que esperábamos con semejantes llantas. Del motor gasolina de 130 CV esperábamos más fuerza en adelantamientos y zonas rápidas, por lo que es un buen motor para rodar tranquilo, pero el consumo aumenta si le exigimos mayor velocidad de la habitual. No vendría mal en la gama el 1.6 turbo del Mégane con unos 170 CV. En cuanto a los diesel, el de 160 CV automático se muestra muy completo y con excelente respuesta. También budismo probar el diesel 110 CV hybrid, en el que lo que más destaca es que el sistema apenas se nota al volante, pero sí en el consumo, de unos 5 litros a los 100 durante nuestro recorrido.

El monovolumen equipa los habituales sistemas de seguridad Renault, y

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añade el frenado automático en caso de cruce con peatón o frenada de emergencia para reducir la intensidad de un posible golpe. Echamos en falta un portón trasero eléctrico, aunque sea en opción, y el sistema de aparcamiento multicámara que complete el parking con movimiento de volante automatizado. Detalles en los que estará trabajando Renault de cara al futuro.

En noviembre a la venta

El Scénic llega con cuatro niveles de equipamiento con precios desde 19.000 euros, con 1.500 euros más para el Grand Scénic. Con un coste medio de las versiones habituales en torno a los 25.000 euros, el nuevo Scénic hará dudar mucho a aquéllos que quieren un SUV, pero que realmente necesitan es un coche para viajar en familia.