Las Provincias

Aciertos de comunicación

En algunas marcas de coches, aunque el aluvión de novedades es constante, los departamentos de comunicación tradicionales han perdido peso en favor de la comunicación directa al cliente, bien por medio del marketing o por las redes sociales. Una comunicación muy cambiante, ya que un día impera Facebook, al otro Instagram y al siguiente Snapchat, pero que ha seducido a muchos directivos en detrimento de la comunicación convencional.

No negaremos nosotros la necesidad de estar a la última en comunicación 2.0, pero si la nueva comunicación 2.0 es importante, la convencional es capital.

Todo este discurso viene a cuento de un lío que ha tenido esta semana la firma española Seat. Sus técnicos detectaron, antes de poner en producción, que la versión 2.0 TDI de tracción delantera del nuevo Ateca podría no cumplir las normativas futuras de emisiones, así que se ha aplazado su producción y, a los pedidos en marcha, se les ha dado varias opciones que incluyen recibir sin sobrecoste versiones 4x4 que cumplen con los requisitos al equipar estos motores más tecnología anti-contaminación.

El asunto alertó a los clientes, saltó a internet, y las redes de Seat no tuvieron una respuesta convincente hasta que el equipo profesional que dirige la comunicación 'de toda la vida' tomó cartas en el asunto y solucionó la papeleta de forma rápida, tradicional y eficaz: un comunicado a las principales agencias y respuestas a los periodistas más interesados pusieron fin al conflicto.

Quizá la comunicación convencional tiene menos peso que antes debido a la aparición de nuevos canales con los que llegar directamente al público, pero, sea cual sea el canal, la acción experta y efectiva de aquéllos que dominan la comunicación tradicional siempre es necesaria, con fórmulas serias y serenas en las que el rigor se impone a la máxima inmediatez, siempre exigida por las redes sociales, pero que no debe imponerse a respuestas correctas y acertadas.