Las Provincias

Carreteras 'olvidadas'

Con el verano a punto de doblar la esquina y abandonarnos hasta el próximo mes de junio, llega la hora de empezar a hacer balance y, como cada vez que nos ponemos exigentes, hoy no vamos a hacer amigos.

Viajar ampliamente por España tiene sus ventajas, pero también viene a demostrarnos las carencias que sufrimos en Valencia y que suponen que nos toca plantarnos y pedir a Madrid que solucione problemas de infraestructuras que son urgentes.

Y no lo decimos por lloriqueo o por alzar la voz más que el resto, sino por la fuerte discriminación histórica que supone que la A3 fuera la última de las autovías radiales terminadas, que el AVE llegara a Valencia muy a última hora y por detrás de inversiones mucho menos rentables y que el corredor ferroviario mediterráneo siga siendo poco más que una quimera presupuestaria.

Pero centrémonos en lo nuestro: el motor y el automóvil, para denunciar, una vez más, que la unión entre la A3 y la A7, que tantas veces se ha intentado mejorar, resulta a todas luces una chapuza, y hasta que no se afronte de forma definitiva todo son parches. A los valencianos nos da una mezcla de pena y vergüenza ver como desde Madrid pasan horas atascados en un embudo que no sólo supone tiempo y dinero, también accidentes y víctimas evitables.

Sobra decir que la V-30, la circunvalación de nuestra capital, tiene una más que chapucera unión con la A-3 por la que desfilan cientos de camiones cada día provenientes del puerto, y el by-pass, esa circunvalación exterior que, tras años de crespones negros en las calles y sufrir el 'semáforo de Europa' pudo inaugurarse, está próximo a la saturación y necesita una planificación a medio plazo en una economía recuperada.

Así que aquí estamos, exigiendo obras imprescindibles para la seguridad, el tráfico y el comercio, y lo exigimos a Madrid, responsable de ese olvido endémico, para que los que quieran formar gobierno vayan tomando nota en sus agendas.