Los vecinos de Monte Pego denuncian vertidos de aguas fecales al marjal

La planta depuradora vuelca residuos sobre el barranco del Balde y acaban en el parque natural de Pego. / Bernat Ortolà

Desde el consistorio aseguran que no pueden hacer nada al respecto porque se trata de una propiedad privada

BERNAT ORTOLÀPego

Una nueva amenaza acecha al parque natural de Pego-Oliva y se suma a la presencia en la zona de las especies invasoras. Esta ocasión el problema llega de la urbanización de Monte Pego, donde los vecinos denuncian que se están echando aguas fecales al parque.

Según afirman, esas proceden de una planta depuradora situada en el residencial y que desde hace poco más de un año, vierte periódicamente agua sin depurar al barranco de Balde, que conecta con el rio Racons en el marjal pegolino.

Como advierten los vecinos de la urbanización, no se trata de una situación nueva, fue en 2016 cuando descubrieron el problema. Según explican, la pequeña planta depuradora tiene en uno de sus laterales una válvula de escape que alguien se ha encargado de abrir ocasionalmente para que saliese el agua sin procesar.

El problema reside, explican, en que la depuradora muchas veces está demasiado llena, a punto de desbordarse. El recinto fue construido cuando nació el residencial, en aquellos primeros años no había tantas viviendas, por lo que la planta trabajaba sin dificultades.

Pero con el paso de los años el constructor aumentó de manera desproporcionada el número de chalés sin tener en cuenta las limitaciones de la planta potabilizadora, por lo que actualmente no puede dar a vasto con toda el agua residual que llega.

Los vecinos desconocen quién abre la válvula para vaciar el embalse. Apuntan que al principio se hacía cada cierto tiempo. Pero desde hace poco más de seis semanas el desagüe es continuo, las 24 horas del día, con lo que calculan que se están vertiendo cerca de cuatro litros por minuto de agua contaminada que va a parar al marjal.

La constructora de Monte Pego ha desatendido los problemas que suben diariamente sus vecinos.
La constructora de Monte Pego ha desatendido los problemas que suben diariamente sus vecinos. / Bernat Ortolà

Preocupados por la situación, los vecinos alertaron al Ayuntamiento de Pego del problema. Pocos días después de descubrir los vertidos, lo comunicaron al ejecutivo local a través de una instancia en el consistorio, pero afirman que no han recibido respuesta.

Posteriormente si han conseguido reunirse con el alcalde, Enrique Moll y la concejal de Medio Ambiente, Laura Castellà, para, "además de tratar este tema, hablar sobre las múltiples dificultades que sufren en la urbanización tales como la falta de alumbrado en algunas calles, vegetación descontrolada en diferentes puntos del residencial o el mal estado de las aceras y asfalto entre otros".

Según indican, la actitud del ejecutivo local "es positiva", aunque les han reconocido que no pueden hacer nada ante esta situación, ya que se trata de una urbanización cuya propiedad sigue siendo de la constructora, que al parecer se ha desentendido de todos los problemas que sufren diariamente los residentes.

Frente a esta situación, desde el consistorio reconocen que no pueden actuar. Recuerdan que se encuentran en varios litigios contra el propietario de la empresa constructora, que se ha declarado insolvente. Aseguran que si actúan, "estaremos reconociendo que la promotora no puede hacerse cargo de los problemas y nosotros lo que queremos es poder gestionar la zona, pero siempre que la empresa solucione primero todos los problemas".

Apuntan además que han comunicado de los vertidos a la Entidad de Saneamiento de Aguas de la Comunitat (Epsar), así como a la Generalitat, pero en Valencia también conocen la actual situación y todavía no han dado ninguna solución al respecto.

Desde el gobierno pegolino explican que una de las posibilidades es iniciar las mejoras en la zona y posteriormente pasar las facturas a la promotora, si esta desestima hacerse cargo económicamente de ellas, cabe la posibilidad de embargar las propiedades, aunque el consistorio no conseguiría que el gasto corriese a cargo de la empresa.

Aunque los ediles recuerdan que solo se trata de una opción, "todavía estamos en litigio, hay que ir paso a paso".

Mientras, los vecinos ven como pasan las semanas y no se solucionan los problemas, "hay que hacer algo porque el que realmente sale perjudicado es el parque natural de Pego y toda su fauna y flora".

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