Vecinos de Dénia llegan hasta Costas para exigir el cambio de ubicación del servicio de kitesurf

Parte del jardín de la urbanización Marina Racons y la playa donde se instala la concesión del kitesurf en Les Deveses. / Tino Calvo
Parte del jardín de la urbanización Marina Racons y la playa donde se instala la concesión del kitesurf en Les Deveses. / Tino Calvo

El Ayuntamiento defiende la idoneidad del actual lugar en Les Deveses por el viento y la orografía y apunta que la seguridad será muy valorada en la próxima adjudicación

R. GONZÁLEZ DÉNIA.

Los vecinos de la urbanización Marina Racons, en el norte de la playa de Les Deveses, en Dénia, ven con cierta preocupación la llegada de la campaña veraniega porque se habilitará delante de sus casas el servicio estival de kitesurf. El pasado año ya presentaron diversas quejas ante el ayuntamiento y ahora reclaman que se cambie la ubicación. Todo ese malestar también se lo han trasladado a Costas.

El presidente de los vecinos, Rafael Miralles, lamentó ayer que el ayuntamiento les «ignore». Según señaló, no están en contra de la práctica de este deporte, pues llevan años conviviendo tranquilamente con los kitesurfistas, sino que el problema radica en la escuela que se monta en verano. También incidió en la falta de control sobre esa concesión, pues «superan el aforo que tienen marcado».

En ese sentido, explicó que si la concesión marca un límite de ocho personas en la lámina de agua y cuatro fuera en ese lugar las cifras se superan notablemente. Incluso en una ocasión llamaron a un notario para que diera fe de la cantidad que había. «Una decena no molestan, pero hemos llegado a contar unos 25», remarcó el presidente de la urbanización. En su opinión, ese elevado número personas puede suponer «un peligro».

La comunidad de Marina Racons propone que se mantenga en Les Deveses, pero más al sur

Ante esta situación, Rafael Miralles propuso que se trasladen unos metros más al sur, en la misma playa de Les Deveses pero en «una zona salvaje delante del autocine». Según remarcó, allí existen las mismas condiciones de viento que delante de la urbanización.

Tal es la inquietud de esos vecinos que, tras remitir sus denuncias al ayuntamiento y no obtener resultados, acudieron al Síndic de Greuges en busca de ayuda. El defensor del pueblo se dirigió al consistorio y éste remitió un informe del técnico en el que se ratificaba que todo estaba correcto. Fue entonces cuando recurrieron a Costas para ver si tienen mejor fortuna en este organismo.

La comunidad de vecinos tiene claro que «si vuelve a pasar lo que los últimos años, nos platearíamos acciones penales», dijo el administrador.

Respuesta municipal

Desde el Ayuntamiento, el concejal de Playas, Óscar Mengual, comentó que era conocedor de las quejas de los vecinos de la urbanización y que ya había hablado con el administrador. También matizó que la playa es pública, que hay que compatibilizar los usos y que quien autoriza todo es Costa.

El edil señaló que entendía que «como vecino es más molesto el kite que no tener nada delante», pero también hizo hincapié en que no es cuestión de cambiar «porque sí». Según relató, no es solo cuestión del viento, sino que también es necesaria una determinada orografía. Por ello, insistió en que el final de Les Deveses resulta el lugar idóneo, algo que no ocurre con el que proponen los vecinos, añadió.

Mengual aprovechó para destacar que en los años en los que se ha ubicado en ese punto la concesión del kitesurf no ha habido ningún herido. No obstante, para intentar dar respuesta al malestar vecinal habían decidido tratar de que esta actividad sea más segura.

Con ese objetivo, en el pliego de concesiones de la licitación del servicio se ha reforzado la puntuación en el proyecto de seguridad que presenten los candidatos. Otra novedad es que la concesión no la va a adjudicar el mismo técnico que redactó el pliego. Óscar Mengual avanzó que se ha creado un comité específico para ese cometido y que entre sus integrantes se encuentra el jefe de la Policía Local. Aspectos todos estos que ya trasladaron al administrador de Marina Racons.

Además, el concejal incidió en que, para no saturar la playa todo el verano, la concesión será solo para los meses de julio y agosto y que antes de que comience la temporada tiene previsto reunirse con los vecinos y con la empresa adjudicataria, que todavía no está elegida, para recordar las normas y horarios que van a regir durante ese tiempo para tratar de que la convivencia entre ambas partes sea la mejor posible.

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