Reintroducirán 100 crías de águila pescadora en el Montgó y la Marjal para recuperar la especie

Joan Sala (izquierda) en un momento de la exposición del proyecto celebrada ayer. / Tino Calvo
Joan Sala (izquierda) en un momento de la exposición del proyecto celebrada ayer. / Tino Calvo

El proyecto se realizará de forma escalonada por el método de 'hacking' y llegarán 50 ejemplares por cada parque en los próximos cinco años

B. ORTOLÀ PEGO.

Los parques naturales de la Marjal de Pego y el Montgó serán el nuevo hogar de 100 crías de águila pescadora en los próximos cinco años. Se trata del proyecto de reintroducción de esta especie en las comarcas de la Marina Alta y la Safor que llevarán a cabo el equipo técnico del CSIC y la Fundación Migres, junto a Magic&Nature; iniciativa que fue presentada ayer.

El método que han decidido utilizar para esta repoblación es el de 'hacking' o de crianza campestre. Básicamente consiste en importar las crías del norte de Europa, donde esta especie ya está asentada, para que vivan y de adapten a esta zona. Según el presidente de la Junta Rectora del Montgó, Joan Sala, «deben ser lo suficientemente mayores como para poder alimentarse solas y pequeñas para que no noten el cambio de ubicación».

Los polluelos se ubicarán en unos nidos prefabricados en diferentes puntos de ambos parques naturales, «se trata de engañarlos, que crean que han nacido aquí, para ello no deben perder de vista la naturaleza», indicó Sala. Según el presidente, este trabajo de reinserción cuenta con el beneplácito de la Generalitat tras realizarse un estudio previo del entorno en el que «se determinó que esta zona es idónea para este tipo de animales: el agua, la fauna y en especial su ubicación son perfectas».

En invierno estas aves se desplazan desde el norte de Europa hasta el continente africano en busca de un mejor clima. Los parajes de la Marina Alta son un punto de descanso para la mayoría de ellos. «Hace muchos años, esta especie, además de pasar por la zona, también la habitaba, ahora queremos que vuelva a hacerlo», remarcó Sala.

El proceso de colonización del ave rapaz será escalonado. Este año se traerán desde Alemania diez crías para cada parque. Una medida que se repetirá en los próximos cinco años, en los que también se realizará un seguimiento a todos los ejemplares. Las tres cuartas partes serán machos, el resto hembras. Según explicó el presidente de la Junta Rectora, los primeros siempre vuelven a su lugar de origen en sus largas migraciones, mientras que las hembras cambian de ubicación con más facilidad.

Además de la recuperación de la especie en la comarca, los expertos esperan que durante los próximos años los parajes naturales se conviertan en el hogar de otros ejemplares que viven en otros puntos del país e incluso en otros continentes, «queremos que en sus viajes de migración paren aquí y lo sientan como su hogar». Para conseguirlo han puesto su punto de mira en las Baleares, donde existe actualmente una colonia de 17 parejas instaladas. Según Sala, ésta fue otra de las razones por las que se apostó por la recuperación en la Marina, pues «para las aves, recorrer la distancia entre las islas y la comarca es como dar un paseo por la calle Campos de Dénia para nosotros, poca distancia».

El objetivo es que los ejemplares que se instalarán aquí se relacionen con los de las islas, así como de otros puntos como los que viven en Andalucía, para poder aumentar la variedad genética. Si todo discurre como está previsto por los técnicos, se espera que en dos o tres años las primeras parejas empiecen a tener nuevas crías.

Otro método

La iniciativa de repoblación parte de un estudio y catálogo de las especies que habitan en los parques naturales de la Marina que desarrolló el propio Sala en 2006. Según explicó, también recopiló la lista de animales que vivieron en el pasado.

En el 2012 se propuso llevar a cabo el proyecto que contó con el beneplácito de la Generalitat y los consistorios de Dénia, Pego y Xàbia. En un principio, comentó Sala, se probó con la instalación de nidos artificiales, como reclamo para las aves, pero «no funcionó».

Posteriormente se optó por el método 'hacking', que también se utilizó en las Baleares. «Visitamos las islas para conocer el proyecto y también otros lugares como Escocia, donde existen también colonias de esta especie, allí recibimos ayuda y para llevar adelante», relató.

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