PP y PSPV ganan el pulso al gobierno de Gata y ratifican la bajada del tipo del IBI al 0,71

Imagen de archivo de un pleno celebrado en el Ayuntamiento de Gata de Gorgos esta legislatura. / LP
Imagen de archivo de un pleno celebrado en el Ayuntamiento de Gata de Gorgos esta legislatura. / LP

La medida se aplicará en los recibos de 2019 después de que ayer no prosperara la alegación presentada por el grupo de Compromís

R. GONZÁLEZ GATA DE GORGOS.

La bajada del tipo impositivo del IBI en Gata hasta el 0,71 propuesta por PP y PSPV se aprobó definitivamente en el pleno del martes por la noche. Ambos partidos, en la oposición, le ganaron el pulso al gobierno en minoría de Compromís al frenar la alegación que había presentado para evitar ese descenso de casi 1620.000 euros que supondrá, pues los nacionalistas defendían una reducción más suave y que afectara menos a los ingresos municipales.

Pese a haber impuesto su postura, ni socialistas ni populares estaban demasiado contentos tras recibir luz verde la bajada del impuesto, ya que se aplicará en los recibos de 2019. Su intención inicial era que aprobara antes de acabar diciembre y así poder hacerla efectiva este mismo año.

La portavoz popular, Maite Signes, lamentó la actitud del ejecutivo local de no querer sentarse a dialogar y acercar posturas. «No ha habido voluntad por su parte, era el 0,75 que pedían ellos o nada», criticó. En su opinión, el grupo de Compromís, pese a su minoría, «está enrocado y no quiere llegar a acuerdos». Según apuntó, la pretensión del ejecutivo era hacer un presupuesto para este año en el que no se incluyera esa reducción.

Los populares presentan una reprobación al gobierno que prospera sólo con sus votos

Para el gobierno local, pasar el tipo impositivo del IBI al 0,71 implicaba ingresar por este concepto alrededor de 1.650.000 euros y la cantidad que se dejaría de recaudar por ese concepto sería más del 9% de esa cifra. El grupo de Compromís entendía no se debería rebajar hasta ese punto para que «no se ahogara» el ayuntamiento. Según remarcaron, si se ratificaba la propuesta de populares y socialistas luego se tendría que renunciar a presupuestar determinados gastos, actuando primero sobre los no comprometidos, como es el caso de las inversiones.

A esa crítica, Maite Signes contestó que «nadie quiere hacer quebrar al consistorio».

Desde las filas socialistas, su portavoz, Joanvi Vallés, insistió en que el logro conseguido en el pleno respecto al IBI les dejaba «parcialmente contentos», pues los vecinos de Gata deberán esperar al recibo de 2019 para comprobarlo en sus bolsillos debido a «la actitud de Compromís».

Respecto a los posibles efectos negativos en la capacidad de maniobra dentro de los presupuestos, Vallés hizo hincapié en que la propuesta trasladada por la oposición se encontraba dentro de la horquilla que el informe de Intervención marcaba como asumible. Según comentó, ellos querían que la reducción fuera más ambiciosa que lo que planteaba el ejecutivo, pero siempre dentro de los límites que les habían marcado.

A juicio del socialista, el dinero que se dejará de recaudar por este impuesto no debería afectar ya que lo primero que debería hacer el gobierno es ajustar las partidas a la realidad del gasto. Y pidió a Compromís que dijera el dinero extra que entrará en las arcas municipales a través del Fondo Municipal de Cooperación, que supondrá 80.000 euros de ingreso por parte de la Generalitat, más la aportación de la Diputación.

Joanvi Vallés también le reprochó al ejecutivo local su «inactividad y falta de trabajo». Además subrayó que su canal de comunicación con el resto de grupos falla. Por ello, invitó a Compromís a sentarse a dialogar. «Seguimos abiertos a hablar y consensuar», declaró y añadió que «siempre preferiremos que gane la izquierda».

Por su parte, el portavoz de JuGa, Jaume Monfort, argumentó la abstención de su partido en que la alegación del grupo nacionalista estaba tratando de «cargarse» un acuerdo que había sido aprobado en su día por la mayoría. En su opinión, ya se tomó una decisión y se debe cumplir.

Durante la sesión, Monfort aprovechó para recalcar que JuGa estaba en contra de la bajada del IBI ya que consideraba que es «un impuesto de redistribución de la riqueza» por el cual el que más tiene le toca pagar más. Además incidió en que una reducción menguaría los ingresos en las arcas municipales, lo que conllevaría recortar partidas del presupuesto.

Durante la sesión, el PP presentó una reprobación del equipo de gobierno de Compromís. Según la portavoz, el motivo era «el incumplimiento, la dejadez y el poco talante dialogante». La petición salió adelante con los únicos votos a favor de los cinco ediles populares frente a los cuatro del ejecutivo local. Tanto los dos representantes socialistas como los dos de JuGa optaron por abstenerse.

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