Prohíben el baño en las playas de Moraira por la presencia de dos carabelas portuguesas

B. O. TEULADA MORAIRA.

Tan sólo dos semanas después de la puesta en marcha del servicio de vigilancia de las playas en Teulada Moraira, el ejecutivo se vio obligado ayer a prohibir el baño en las aguas de El Portet, l'Ampolla y Les Platgetes por la presencia de dos ejemplares de las temidas 'phylasia phylasis', conocidas como carabela portuguesa.

El primer ejemplar se descubrió el lunes por la tarde en la playa del Portet. El ejemplar quedó varado en la orilla y varios vecinos avisaron a los servicios de emergencia que, a su vez lo comunicaron al Ayuntamiento. Rápidamente se activó el protocolo y se procedió a colocar la bandera roja y la que avisa de la presencia de las medusas, por lo que quedó prohibido el baño en las costas del municipio.

En cuanto al segundo ejemplar, desde el consistorio apuntaron que fueron varios bañistas los que se toparon con ella en el agua cerca de la playa de l'Ampolla, aunque poco después se le perdió el rastro.

El alcalde de la localidad, Carlos Linares, explicó ayer que desde el aviso del primer avistamiento en las arenas de El Portet se puso en marca una patrulla de vigilancia con miembros de Cruz Roja con kayaks en búsqueda de más ejemplares varados por la zona.

Pero, según confirmó el primer edil, a lo largo de la mañana de ayer no se descubrió la presencia de ningún otro ejemplar de estas características, aunque «hay que dejar pasar un tiempo prudencial para volver a abrir las playas a los usuarios, toda precaución es poca cuando hablamos de estos animales que pueden perjudicar a la vida de los bañistas que se acercan a nuestras playas».

No es la primera vez que un municipio de la Marina Alta ha tenido que cerrar sus playas al detectarse la presencia de ejemplares de carabelas. El pasado mes de mayo se prohibió el baño durante todo un día en todo el litoral de Calp al aparecer un ejemplar.

También fue el mes pasado cuando se detectó en las costas de Dénia la presencia de decenas de medusas. Aunque en esta ocasión se trataba de la Pelagia noctiluca, conocida como medusa clavel, que únicamente provoca una urticaria, quemazón en la piel. Esta situación hizo que las autoridades locales pusiesen en alerta a los posibles bañistas, aunque no se prohibió el baño.

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