Pego limitará el uso de barcas en la marjal para combatir el mejillón cebra

Mejillones cebra hallados en el embalse de Sitjar, en la cuenca del río Júcar./LP
Mejillones cebra hallados en el embalse de Sitjar, en la cuenca del río Júcar. / LP

El director del parque natural considera que las embarcaciones pueden trasladar el crustáceo desde otras zonas con un efecto «devastador»

B. ORTOLÀ PEGO.

Vale más prevenir que curar. Así lo creen en la Junta Rectora del Parque Natural de Pego-Oliva. Este organismo ha decidido regular la afluencia de embarcaciones en los ríos Bullent y Racons para evitar la entrada de especies invasoras como el mejillón cebra.

Según explicó el director conservador de la marjal, Joseba Rodríguez, se ha notado un incremento de este tipo de visitas en barcas que, «sin que los dueños se den cuenta», pueden ser el inicio de una futura plaga. En el caso de este crustáceo, pueden adherirse a las embarcaciones cuando tienen un tamaño muy reducido, casi imperceptible para las personas. Si un usuario ha utilizado su barca en un embalse o río donde está presente este animal existe la posibilidad de que lo introduzca en el ecosistema del parque natural pegolino. Y, según comenta Rodríguez, «puede ser devastador».

El director conservador explica que la proliferación del mejillón cebra es muy rápida, «puede adherirse a zonas como tuberías y tener graves consecuencias». Además tiene la capacidad de adaptarse a las condiciones del medio con facilidad. Un problema que ya han padecido en otros puntos del litoral mediterraneo como en el río Xúquer, el Segura o en la cuenca del Ebro, donde bloqueó e inutilizó numerosas infraestructuras, obligando a realizar abundantes y costosas operaciones de limpieza.

Filtro de cabezal de riego de Tous, saturado por cientos de pequeños mejillones cebra.
Filtro de cabezal de riego de Tous, saturado por cientos de pequeños mejillones cebra. / LP

Una vez se introduce en el ecosistema, las probabilidades de erradicarlo son ínfimas, por lo que las medidas de prevención son «las más eficaces», comenta Rodríguez.

Para llevar a cabo esta medida de control, la Junta Rectora aprobó esta semana la creación de una Comisión de Uso Público encargada de las tareas de vigilancia y control. Estará compuesta por representantes del gobierno pegolino, así como diferentes técnicos medio ambientales y del sector turístico.

El Ayuntamiento, preocupado por las plantas invasoras

El Ayuntamiento de Pego ha visto con buenos ojos la iniciativa de la Junta Rectora para prevenir la presencia del mejillón cebra en la marjal pergolina. Pero ha querido darle un toque de atención «porque todavía no se ha dado solución al problema con otras especies invasoras que tenemos en el parque». Se trata de las plantas 'ergia densa' y la 'ludwigia grandiflora', esta última con más presencia que la primera, que han aparecido en repetidas ocasiones en el cauce.

La medida puede afectar a las empresas especializadas en este tipo de experiencias, que verán limitadas sus incursiones en la marjal pegolina. Aunque desde el consistorio pegolino apuntan que dichas compañías deben contar con un permiso especial de la Confederación Hidrográfica del Júcar para poder entrar en las aguas de la Marjal, por lo que «está bastante regulado».

El problema, aseguran desde Pego, son aquellos usuarios que deciden realizar sus expediciones con sus propias embarcaciones que, previamente, han utilizado para navegar por otros embalses o ríos.

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