Julio y agosto, meses clave en la venta de lotería de Navidad en la comarca

Una de las administraciones de loterías de Dénia que ofrece los décimos de la lotería de Navidad.
Una de las administraciones de loterías de Dénia que ofrece los décimos de la lotería de Navidad. / B. O.

Los turistas nacionales y extranjeros son los principales compradores en los municipios como Dénia, Teulada/Moraira, Ondara, Xàbia o Calp

J. CORTÉS DÉNIA.

Hace apenas unos días, todas las administraciones de la Marina Alta recibieron los décimos de la lotería de Navidad. «Por fin llegaron los esperados décimos después de la costosa solicitud que tuvimos que realizar en marzo», explicó una lotera de Ondara. «Es una auténtica locura la primera solicitud, tenemos que esperar casi toda la noche despiertos para conseguir los números pretendidos», afirmó la misma lotera.

Paradójicamente, los primeros movimientos en el mercado del sorteo comienzan en pleno verano. Las administraciones reciben su valioso material a principios de mes para ponerse manos a la obra. «Es muy importante poder empezar a gestionar las ventas desde este mes porque hay una fuerte demanda entre los turistas», valoró un lotero dianense. En especial, esta condición queda vigente en las administraciones de las localidades costeras, en las que la población aumenta considerablemente con la llegada del verano. También se ve favorecido por la afluencia de turistas el punto de venta establecido en el centro comercial.

No solo de turistas nacionales. Los internacionales también son clientes del afamado sorteo de azar navideño y desde Loterías y Apuestas del Estado han hecho un guiño a todos los visitantes extranjeros en la Marina. El reciente spot publicitario de la campaña de verano ha incluido a Benidorm como escenario de rodaje y ha tenido como tema principal a los turistas de todo el mundo que deciden llevarse en su visita a España algún cupón de la lotería de Navidad.

Los negocios loteros de la comarca se pusieron de acuerdo a la hora de dividir el periodo de venta en tres bloques: julio y agosto; septiembre y octubre; y por último, noviembre y diciembre. Con la misma convicción que argumentaron que la época con más ventas es noviembre y diciembre, debido al tirón que tiene último mes en relación con el sorteo. Sin embargo, los dos meses estivales (julio y agosto) fue nombrado como el segundo mejor periodo de ventas. Un lotero de Moraira explicó que «la gran mayoría de compradores en julio y agosto son turistas nacionales que provienen principalmente de Madrid, Valencia y Barcelona». Además, la fuerte demanda de la lotería de Navidad obligó a este mismo lotero a realizar una serie de envíos a diferentes puntos de la geografía española a principios de este mes, una situación recurrente en el negocio de la lotería. «He tenido que realizar hasta cinco envíos por solicitudes explícitas de aficionados a este sorteo», comentó el dueño de la administración de Moraira.

Premios vendidos

Las supersticiones son primordiales a la hora de que un comprador se decante por una administración o por otra, en función de un número o un municipio en concreto. En este sentido, un cartel en la entrada de la administración con un anuncio que detalla que «aquí se vendió un cuarto premio» puede servir para persuadir al amante del sorteo navideño. El rendimiento de ventas de algunas administraciones de la Marina Alta así lo confirman. Los puntos que vendieron algún premio hablan de bonanza económica. Es el caso de una administración dianense: «Hemos notado un incremento en las ventas año tras año y, sobre todo, después de haber vendido un premio importante hasta en dos ocasiones». El lotero mostró la gráfica del número de ventas en relación a los años para confirmar dicha tendencia. Por el contrario, otra administración de la capital de la Marina explicó en un tono más conservador, que el ritmo de ventas se ha visto afectado por la reciente crisis económica y que, por lo tanto, «ha descendido». Casualmente esta administración no ha tenido la suerte de repartir algún premio sustancial. Por ello, hay una serie de matices subjetivas, basadas principalmente en los caprichos y supersticiones de la gente, que condicionan notablemente la actividad de una administración en concreto.

En el caso de la Marina Alta, la proximidad al mar o el historial en el reparto de premios conforman dos piezas angulares para la prosperidad de la administración en julio y agosto. Además, la actual edición contará con 70 millones más en premios, cinco millones de cupones más respecto a 2016. Un aliciente para los aficionados a la lotería de Navidad con 125 años de historia.

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