La falla La Font de Pego cambia la vaca por la 'rumba'

Miembros de la comisión fallera miden las coordenadas de la aspiradora ante la mirada del público. / B. O.
Miembros de la comisión fallera miden las coordenadas de la aspiradora ante la mirada del público. / B. O.

La comisión sustituye la res en el sorteo de 'la gran cagada' por una aspiradora eléctrica para evitar causar molestias al animal

B. ORTOLÀ PEGO.

Las tradiciones están para cambiarlas o, mejor dicho, para mejorarlas. Así lo creen en la comisión de la falla de La Font de Pego, quienes decidieron modernizar 'la gran cagada', un sorteo que celebraron este fin de semana en el que los premios los dictaminaban las heces que depositaba un animal en un recinto previamente dividido en cuadrículas. Al animal lo sustituyó una aspiradora electrónica automática, «de nombre similar al de rumba, de ahí el título de concurso». Su intención era, comentaron, «evitar que la vaca tenga que sufrir».

La modalidad de este concurso con el animal se puso de moda hace ya varios años en muchos municipios de la comarca.

Su normas eran sencillas. La comisión fallera delimitaba un determinado espacio, el año pasado utilizaron el recinto multiusos de la localidad. Con rayas en el suelo dividían en parcelas el suelo del recinto vallado y asignaban un número a cada una de ellas que posteriormente los vecinos podían comprar por dos euros. Posteriormente sacaban a pasear a la vaca y esperaban a que defecase. La parcela donde el animal depositaba sus heces, era la ganadora del premio.

Así lo hicieron en 2017. Toda la comisión y muchos vecinos se acercaron al recinto a esperar que la vaca hiciese sus necesidades y conseguir el premio del sorteo. Fue un éxito aseguran, «la gente pasó la mañana almorzando y después todos estaban expectantes por ver quién ganaría», comentaron. Pero este año decidieron dejar descansar a la res. Sus funciones la realizó una barredora automática de última tecnología.

La idea del sorteo, explican, la han materializado los más pequeños de la comisión. Según relata su presidente Raúl Alentado, «este año queríamos volver a celebrar 'la gran cagada' pero como hemos tenido que preparar muchas otras fiestas, no nos dio tiempo de organizarla y tampoco tuvimos tiempo para buscar a alguien que tuviese un animal. Al final pensamos que no era necesario molestar a una vaca para celebrar el sorteo». En una reunión salió esta idea que, según comenta Alentado, «una compañera había oído se había hecho en otros municipios y decidimos probar suerte, esperamos poder repetir esta fiesta los próximos años».

Tras un almuerzo popular, entre miembros de la comisión y vecinos de la localidad, al mediodía el recinto habilitado en el Pla de la Font estaba lleno de gente, esperando a que diese comienzo el sorteo.

La aspiradora estuvo deambulando durante poco más de media hora, hasta que se le terminó la batería. Cuando paró, los miembros de falla midieron su ubicación. La parcela tenía un premio de 300 euros. Posteriormente se celebraron otros sorteos, estos de forma mas tradicional, por tómbola. En uno de ellos también se sorteaba el aspirador mecánico.

Tras la rifa, la música siguió sonando. La fiesta terminó como toca: alrededor de una mesa con una paella. Muchos comentaron el éxito de la jornada ya que «era algo novedoso y curioso, una alternativa para no tener que hacer sufrir a un animal y la gente ha respondido», apuntaron.

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