La empresa de Monte Pego responsabiliza al consistorio de los vertidos en la Marjal

Zona trasera de la depuradora por donde se escapa el agua. / LP

Una sentencia obliga al ayuntamiento a conectar la red de saneamiento de la urbanización a la EDAR municipal como acordó el pleno hace 17 años

B. ORTOLÀ PEGO.

La empresa responsable de la gestión de la urbanización Monte Pego asegura sobre el desbordamiento de ladepuradora, que el ayuntamiento pegolino «es el único responsable del vertido ya que es de su titularidad». De hecho, apunta, «lleva más de 17 años negándose a conectar la red de saneamiento de la urbanización a la EDAR municipal».

Con estas palabras, la mercantil salió al paso de las acusaciones sobre el estado de la depuradora del residencial y los vertidos que se están produciendo en el Parque Natural de Pego-Oliva.

Los responsables de la empresa argumentan sus declaraciones en la resolución de la Confederación Hidrográfica del Júcar de (CHJ) junio de 2009, en la que se estableció que el titular de los vertidos de la depuradora del barranco de Balde era del ayuntamiento. Por lo que es «el único competente para controlar y vigilar estos desagües a la Marjal», apuntan.

La empresa recuerda, además, que una sentencia del Juzgado de lo Contencios-Administivo número 1 de Alicante, con fecha de 10 de febrero de 2017, obliga al consistorio pegolino a recoger las aguas residuales de la urbanización.

Dicho fallo judicial matiza que en el año 2000, con Carlos Pascual como alcalde de la localidad, el pleno aprobó por unanimidad «realizar gestiones oportunas para proceder a la conexión de la red de saneamiento de la urbanización a la depuradora de la población». Una decisión tomada a instancias de la solicitud de la empresa propietaria del residencial. Según indican, dichas gestiones «pasaban por ampliar la EDAR en terrenos de propiedad municipal para las necesidades de la urbanización y realizar el colector desde la misma hasta la EDAR, aunque el consistorio lleva 17 años negándose a realizar dicha intervención».

Además, matizan que es la empresa la que está sufragando el coste del mantenimiento y conservación de la depuradora. Unos gastos que ha reclamado al consistorio pegolino pero que éste, «se niega a abonar», por lo que la propietaria de Monte Pego los ha reclamado judicialmente.

La sentencia también alude al hecho de que en 2004, el ayuntamiento pegolino, con Carmelo Ortolà como primer edil, solicitó a la Epsar la supervisión de depuración de las aguas residuales del residencial. Además, en 2005 adjudicó dichos trabajos. Aunque, según indica la resolución «ni se había realizado la construcción del colector ni otras actuaciones tendentes a la conexión sin que se demuestre suficientemente causa justificada que lo impida».

Por esta razón el juez declaró que «ha habido inactividad por parte de la Administración y condena a la misma a llevar a efecto lo resuelto en el Acuerdo de la comisión de gobierno del año 2000». Una sentencia que el consistorio ha recurrido.

Desagüe masivo

Respecto a las fugas en la planta depuradora. Desde la empresa achacan el boquete a «un sabotaje o vandalismo», por lo que procederán a denunciarlo. Desde Monte Pego S.A. aseguran que la capacidad de la depuradora es suficiente para hacer el saneamiento del vertido de todo el residencial. Pero apuntan que en los desbordamientos de los últimos días se deben a que algunos vecinos desaguan las piscinas a la red municipal, ya que no está preparada para este tipo de desagüe masivo. A pesar de ello, recalcan que el agua está «debidamente tratada» y las pérdidas de agua «no suponen una contaminación del Marjal».

A este respecto, recuerdan que los autores de esta práctica necesitan permiso de la CHJ y del consistorio. Sin embargo, afirman que el ejecutivo local «se muestra pasivo y permite el desagüe de las piscinas sin impedirlo todos los años, a pesar de que se le ha indicado en diversas ocasiones de esta práctica». Por último desmienten las afirmaciones del ayuntamiento respecto a la insolvencia de la empresa.

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