La edil de Territorio y el alcalde de Dénia evitan hablar sobre la estación de autobuses

Las ediles populares Isabel Gallego y Pepa Sivera tras comparecer ayer en la nueva estación provisional de autobuses de Dénia. / Tino Calvo
Las ediles populares Isabel Gallego y Pepa Sivera tras comparecer ayer en la nueva estación provisional de autobuses de Dénia. / Tino Calvo

La oposición critica la falta de transparencia del PSPV y el desmarque de Compromís y lamenta que el ciudadano sea el que tenga que pagar la futuras modificaciones

R. GONZÁLEZ DÉNIA.

Las críticas a la nueva estación de autobuses de Dénia no cesan y son muchas las voces de vecinos que reclaman responsabilidades al ejecutivo local, formado por PSPV y Compromís. Los distintos grupos municipales se han pronunciado ya al respecto, incluso la formación valencianista. Sin embargo, la edil de Territorio, Maria Josep Ripoll, y el alcalde, Vicent Grimalt, ambos socialistas, han evitado pronunciarse sobre lo que se va a hacer ante una infraestructura que todos consideran pequeña e insuficiente para cubrir las necesidades de la capital de la Marina Alta.

La reunión anunciada entre el ejecutivo local y los proyectistas de la terminal tuvo lugar ayer por la mañana. A pesar de ello, Ripoll eludió explicar su contenido. Según recalcó, no hará declaraciones sobre los pasos que seguirá el equipo de gobierno y su departamento para solventar el problema. No obstante, matizó que hablará «cuando tengamos todas las valoraciones».

Por su parte, el primer edil dianense también se mostró esquivo. Grimalt se limitó a comentar que la persona encargada de ofrecer las declaraciones será la edil de Territorio, algo que podría suceder en los próximos días.

Pepa Font califica de «oportunistas» las palabras de Compromís, integrante del ejecutivo

Dos concejalas populares comparecieron ayer mismo en la propia estación. Isabel Gallego, acompañada de Pepa Sivera, hizo hincapié en que la parcela utilizada tiene una superficie de 2.870 metros cuadrados, pero solo se han usado cerca de 1.646 para toda la terminal, incluyendo la zona de espera y el resto se ha dejado para parking. En su opinión ese espacio para los coches, teniendo Torrecremada tan cerca, se podría haber destinado a la infraestructura, de manera que pudiera dar cabida a todos los autocares.

Gallego recriminó la falta de transparencia al ejecutivo y recordó que en su día el PP redactó un proyecto, que se llevó a conselleria, cuya ubicación era Torrecremada. El informe autonómico fue negativo y se tuvo que cambiar el emplazamiento. Así que el nuevo lugar, recalcó, lo escogieron PSPV y Compromís y también el proyecto.

Asimismo, puso de relieve que el estudio que hizo el ayuntamiento mostraba que los autobuses podría entrar sin complicación, pero el que aprobó el equipo de gobierno fue otro que «es un caos».

También sacó a relucir las quejas formuladas por los conductores de los autocares, que inicialmente ya dijeron que la terminal era pequeña y otros que, una vez puesta en marcha, comentaron que los bordillos están muy elevados y los vehículos pequeños chocan la parte delantera. A juicio de los populares, si el equipo de gobierno hubiera escuchado antes las recomendaciones que les hacían ahora se habría «ahorrado» todo lo que está sucediendo.

A tenor de las modificaciones que se tendrán que llevar a cabo para dar respuesta a los problemas, Isabel Gallego se preguntó quién va a asumir ese nuevo sobrecoste que va a acarrear la estación.

La respuesta la ofreció la líder de Gent de Dénia-Centre Unificat, Pepa Font. Según aseguró, «los ciudadanos serán lo que lo paguen». A pesar de que la infraestructura sea provisional, insistió en que se va a utilizar por una temporada larga y por ello la ciudad debería de contar con una estación «digna».

Font puntualizó que su coalición ya puso sobre la mesa en su día una ubicación alternativa, a la entrada de Dénia, justo detrás del colegio Llebeig. Un emplazamiento que «simplificaba el acceso y permitía ofrecer una infraestructura más holgada y operativa».

En el caso de la propuesta inicial de Torrecremada, descartada por la inundabilidad de la zona, la líder de la coalición lamentó que el ejecutivo no hubieran intentado alguna medida correctora. En su opinión, el equipo de gobierno al final apostó por la peor de las propuestas.

Respecto a las palabras de Compromís el pasado viernes en las que se desmarcaba de su socio de gobierno y reclamaba responsabilidades, Pepa Font calificó las declaraciones de «oportunistas». Para ella, parece que la formación nacionalista quiere «desentenderse» cuando también es responsable de gobernar. Y añadió que «los técnicos hacen lo que les mandan», en contestación a las declaraciones en las que Compromís les apuntaba como uno de los culpables de lo sucedido, junto a proyectistas, conselleria y políticos.

Desde Ciudadanos, el edil Sergio Benito apuntó que el equipo de gobierno «no escucha» y con ello demuestra que «es inútil en gestión». Según relató, el resultado final de la nueva terminal era algo predecible pues desde había meses la formación naranja ya alertó de que el proyecto «estaba mal». Benito señaló que las apreciaciones ofrecidas por Cs tenían como objetivo que se rectificara a tiempo, pero el ejecutivo hizo caso omiso. Por ello, esta estación es «reflejo de su forma de actuar», indicó el edil y añadió que «se ha instalado en la prepotencia para tapar las críticas».

Además, dijo que el proyecto de ejecución de la estación ya mostraba que en las dos primeras dársenas era imposible que entrasen los autobuses. Y recordó que reflejaba que en el exterior, donde paran los vehículos grandes, inicialmente eran para aparcamiento para personas con discapacidad.

El líder de Ciudadanos apuntó que habrá que pedir responsabilidades políticas, como ya hacen los propios vecinos. Así que su partido está valorando la posibilidad de pedir la dimisión de Maria Josep Ripoll, anunció. Aunque reconoció que esa petición no tendrá mucho trayecto ya que el equipo de gobierno cuenta con mayoría.

El último grupo de la oposición en pronunciarse, Podemos, remarcó que el solar dispone de una «superficie insuficiente para las maniobras de aparcamiento de los autobuses», especialmente en el caso de los de mayor tamaño, que son lo que ahora hacen la parada en el exterior del recinto. Sobre este último aspecto, la formación morada subrayó que no les parece bien que hagan la carga y descarga de pasajeros en la parte de fuera del solar «por el peligro que representa el manejo de equipajes en la zona lindante con la calzada», sobre todo en días con mayor volumen de tráfico, como cuando se celebra el mercadillo en Torrecremada.

Asimismo, apuntó que el ancho de las zonas de aparcamiento son «un tanto ajustadas» teniendo en cuenta el tamaño de algunos de los vehículos de la flota. También tildó de «ridículas» las dos primeras plazas de andenes, situadas junto a la entrada, por sus reducidas dimensiones. Y reivindicó un gran reloj iluminado, una mayor dimensión para la taquilla de billetes y un panel informativo.

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