Una edil de Pego cobra media jornada por ser concejal mientras trabaja en Cataluña

La concejal de Turismo, Rosa Maria Ferrer, junto al alcalde de Pego, Enrique Moll, durante un encuentro con Francesc Colomer. / B. Ortolà
La concejal de Turismo, Rosa Maria Ferrer, junto al alcalde de Pego, Enrique Moll, durante un encuentro con Francesc Colomer. / B. Ortolà

La responsable de Turismo presentó su dimisión pero el alcalde no se la aceptó porque «está cumpliendo con sus obligaciones»

B. O. PEGO.

Desde el pasado mes de septiembre, la decisión final de todos los temas relacionados con el turismo y el comercio de Pego se toma desde Cataluña. Allí es donde trabaja edil responsable de estas áreas, Rosa Maria Ferrer del PSPV, quien, a pesar de la distancia que le separa de la localidad pegolina, ha decidido no renunciar a sus responsabilidades ni al sueldo de media jornada de 13.635 euros anuales que se le asignó el pasado verano.

Según explicó Ferrer, a pesar de su nuevo trabajo, sigue dedicando «todo el tiempo que es necesario» a los concejalías que dirige. La regidora apuntó que está «en permanente contacto con los trabajadores de mis departamentos, recibo y contesto a todos los correos y llamadas. Además, los fines de semana me desplazo a Pego y mantengo todas las reuniones necesarias».

Del mismo modo se pronunció el alcalde de la localidad, el también socialista Enrique Moll, quien defendió a su compañera y cerró filas en torno a este asunto suscitado en el pleno de ayer por el grupo Compromís. Los valencianistas criticaron que la responsable de Turismo y Comercio «está viviendo y trabajando en otra comunidad autónoma y falta a los plenos, por lo que entendemos que no puede ejercer completamente el trabajo de sus delegaciones tal y como aseguró que haría». Por todo ello solicitaron, a través de un comunicado, la dimisión al frente de sus delegaciones y la renuncia a la correspondiente remuneración.

El primer edil recordó que fue este verano cuando el equipo de gobierno decidió que Ferrer trabajase a media jornada «porque había terminado sus estudios y tenía más tiempo para dirigir sus concejalías y debía tener una remuneración acorde». Poco después, la responsable de Turismo y Comercio recibió una oferta de trabajo relacionada con su profesión.

Según Moll, la concejal lo comunicó «de forma inmediata y presentó su renuncia como responsable de sus delegaciones». Pero el alcalde pegolino no aceptó esa renuncia «porque Rosa Maria no ha dejado de lado sus obligaciones como concejal y está realizando un buen trabajo». Asimismo, explicó que la oferta de trabajo que recibió su compañera tenía una duración de varios meses, «hasta final año, con una opción de renovación que todavía desconoce».

Por ello recomendó a la edil mantener el régimen de media jornada hasta enero de 2018 y «si llegada esa fecha a Rosa Maria le renuevan su trabajo, renunciará a la media jornada». Según el primer edil, todos los compañeros respaldaron esta postura y «decidimos que si Ferrer lo necesitaba, todos le echaríamos una mano, pero ha conseguido solventarlo bien durante este tiempo». Un periodo que «ha sido muy corto, porque su trabajo empezó en septiembre y ha conseguido compaginarlo de tal forma que en el cómputo final, tan solo ha estado ausente cerca de un mes», añadió.

El alcalde pegolino también destacó la gestión de Ferrer en la última 'Fira d'Ondara', donde el municipio estuvo presente en un de los estands; o en las recientes jornadas 'L'Arròs de les estreles', en las que «nuestra compañera ha destinado todo su tiempo libre para que saliesen perfectas».

En cuanto a la retribución que percibe actualmente la concejal, Moll aseguró que el sueldo de Ferrer «ha variado muy poco, es muy similar a lo que ingresaba cuando estaba en régimen de asistencias a plenos y comisiones». El primer edil comentó que, al concederle el régimen de media jornada, «lo único que queríamos es que Rosa Maria pudiese cotizar en la Seguridad Social por todo el trabajo que estaba desempeñando».

Decisión de la edil

Respecto a la solicitud de dimisión de los valencianistas, Moll recordó que «no la solicitaron en el pleno». El munícipe aseguró que «la decisión siempre será de Rosa Maria, pero por nuestra parte no es necesaria porque no ha hecho nada malo».

Por su parte, Ferrer confirmó que «no tengo ninguna intención de dimitir de mis cargos, a pesar de las dudas iniciales». En cuanto a la remuneración y la dedicación, la responsable de Turismo y Comercio apuntó que si finalmente renuevan su contrato de trabajo en Cataluña, renunciará a la media jornada, «si no, regresaré a Pego trabajar como le he estado haciendo hasta ahora».

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