Dénia descarta abrir Marqués de Campo por las tardes este verano pese a las obras en el centro

Las obras de la calle Sandunga, que ayer por la tarde se convirtieron en un pequeño río. / B. Ortolà
Las obras de la calle Sandunga, que ayer por la tarde se convirtieron en un pequeño río. / B. Ortolà

El ejecutivo rechaza la petición de los comerciantes porque cree que no aliviará el problema de tráfico que generen los trabajos en Colón, la Mar y Sandunga

R. GONZÁLEZ DÉNIA.

El alcalde de Dénia; Vicent Grimalt, descartó ayer dejar abierta la calle Marqués de Campo por las tardes durante el verano, cuando habitualmente se cierra al tráfico rodado, pese a las tres obras que estarán llevando a cabo en el centro urbano. Con esta decisión se rechaza una de las peticiones que les trasladaron ayer los comerciantes en el encuentro que mantuvieron los representantes del ejecutivo local con este colectivo para explicarles el calendario de obras.

Ambas partes salieron del encuentro con sensaciones diferentes. Desde el equipo de gobierno apuntaron que los empresarios acudieron con inquietudes, pero «cuando se lo explicas, lo entienden», apuntó la edil de Territorio Maria Josep Ripoll. En cambio, el presidente de la Asociación de Comerciantes de Dénia (ACE), Antonio Llopis, aventuró un panorama muy complicado para los empresarios en la campaña estival. Llopis destacó que «por fin el alcalde y el ejecutivo han reconocido que el centro de Dénia estará colapsado en verano». Sin embargo, Grimalt negó que se hayan pronunciado en estos términos, aunque reconoció que habrá complicaciones.

Desde los comerciantes plantearon tres peticiones para paliar los efectos que tendrán los trabajos en las calles Colón, Sandunga y La Mar. Una de ellas era que haya más presencia policial para tratar de dar fluidez al tráfico en los puntos conflictivos. Otra se centraba en que el Ayuntamiento de Dénia se comprometa a estar encima de las obras para asegurarse de que se cumplan los plazos o que no se produzcan demasiadas demoras y que se señalicen.

La tercera solicitud reivindicaba que no se cerrase la principal arteria de la ciudad, Marqués de Campo, por las tardes en verano, excepto en momentos críticos. Llopis remarcó que si deja abierta, además de mejorar la fluidez al ser una vía de escape, permitirá ofrecer más plazas de aparcamiento en esos momentos tan complicados.

Según señaló, hay gran preocupación entre los empresarios, no porque se corten algunas calles por las obras, sino porque temen que eso pueda convertirse en un cierre del centro. Asimismo, el presidente lamentó que el gobierno acudiera con todo fijado, que les dejaran patente que no van a cambiar el plan pese al malestar y que les consideren el «daño colateral necesario».

El alcalde respondió que, pese a que todas las obras causan molestias y que habrá momentos más complicados de tráfico, van a controlarlas para que se cumplan los plazos. Respecto al estacionamiento, Vicent Grimalt hizo hincapié en que se utilicen los aparcamientos disuasorios habilitados en diferentes puntos, con lo que se evitarán colapsos.

Por su parte, la edil de Territorio pidió disculpas por las molestias que van a causar los trabajos, pero subrayó que son necesarios para mejorar Dénia y que después la ciudad estará mejor. Ripoll insistió en que intentarán que las actuaciones se lleven a cabo con la máxima agilidad y que tratarán de que sean «lo menos traumáticas posible». Y recalcó que se procederá de manera que vecinos, empresarios y clientes puedan acceder a sus viviendas y comercios, aunque en algún momento serán necesario colocar pasarelas porque habrá que actuar sobre las aceras, matizó.

Según comentó, su impresión tras la reunión era que la mayoría de los asistentes se habían ido «más tranquilos» tras las explicaciones ofrecidas.

En el encuentro entre comerciantes y equipo de gobierno celebrado ayer en el salón del plenos del consistorio, además del alcalde y la edil de Territorio, también estuvieron presentes el vicealcalde y concejal de Cultura y Educación, Rafa Carrió, y un técnico del departamento de Urbanismo.

Por otro lado, una de las obras que se está desarrollando en el centro urbano, la de la reurbanización de la calle Sandunga, convirtió la zanja que están realizando los obreros para reemplazar las conducciones en un auténtico río. Al parecer, se podría haber perforado alguna tubería por la tarde, lo que provocó la salida de gran cantidad de agua. Aunque se pudo frenar, a última hora aún quedaban restos visibles.

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