La crispación vuelve a los plenos de Pego

Imagen de archivo de uno de los últimos plenos celebrados en el municipio de Pego. / B. Ortolà
Imagen de archivo de uno de los últimos plenos celebrados en el municipio de Pego. / B. Ortolà

El alcalde socialista, Enrique Moll, amenaza con «romperle la cara» a un edil del PP tras referirse éste al sueldo de la mujer del munícipe

B. ORTOLÀ PEGO.

Desde hace unos días, el principal tema de conversación en el municipio de Pego es el de la vuelta a la crispación y las malas formas en los plenos del Ayuntamiento. Una situación que algunos han llegado a equiparar con la época en la que gobernaba Carlos Pascual.

Esto se debe al rifirrafe que tuvo lugar en la sesión plenaria del pasado 7 de diciembre entre el concejal del PP Simón Ortolà y el alcalde, Enrique Moll, en el que éste último terminó por amenazar con «romperle la cara» al edil popular al referirse éste a la mujer del munícipe.

El debate que encendió los ánimos de los ediles versaba sobre las retribuciones de media jornada que percibe la concejala de Comercio y Turismo, Rosa Maria Ferrer, a pesar de que actualmente trabaja en Cataluña. En un momento de la disputa dialéctica, la conversación entre Irene Sendra (Podem) y Moll (PSPV) puso el foco en el sueldo del alcalde, a lo que éste afirmó que sus retribuciones «son pocas para el tiempo que dedico a este trabajo».

Fue entonces cuando Ortolà le recriminó que «eran suficientes» y reprochó al alcalde el sueldo de su mujer como directora de la residencia para la tercera edad: «Tú y tu mujer entráis un buen sueldo en casa». Tras estas palabras, el alcalde pegolino se encaró verbalmente al popular sin medir sus palabras y le dijo «que sea la última vez que nombras a mi esposa aquí, bonico, porque si no te romperé la cara».

Una amenaza que rápidamente recriminaron, tanto los partidos de la oposición como los miembros del gobierno (en la vídeo acta se puede escuchar a su compañera de partido Laura Castellà pedir calma al primer edil); y de la que el propio Moll, minutos después y más calmado, se arrepintió.

Ante la gravedad de los hechos, el alcalde pidió disculpas al popular, quien las aceptó y también se disculpó por su comentario ya que «no tendría que haber hablado de tu mujer», apuntó. Para la mayoría de los miembros de la corporación esta tensa discusión terminó con la conclusión del pleno. Aunque ahora, dos meses después, el tema ha vuelto a salir a la palestra tras la publicación, en la redes sociales, de un vídeo en el que se vierten acusaciones sobre el alcalde por aquellos hechos y en el que se asegura que el interés del munícipe es «subirse el sueldo».

Esta imágenes, según afirman desde la filas socialistas del municipio, «están confeccionadas de forma manipulada y con la intención de atacar al alcalde sobre un asunto que ya se había resuelto con la disculpas públicas de ambas partes». Algunos aseguran, incluso, que la autoría del vídeo es del propio concejal popular.

Ante estas acusaciones, LAS PROVINCIAS intentó, sin éxito, ponerse ayer en contacto con el concejal popular, Simón Ortolà, a lo largo de todo el día.

Por su parte, el primer edil pegolino volvió a remarcar ayer que su actitud «no fue correcta». Aunque incidió en que «ya pedí disculpas en el mismo pleno y Simón las aceptó, no entiendo por qué quiere volver a remover el tema».

Respecto a las recriminaciones vertidas sobre su mujer, el primer edil pegolino recordó, al igual que hizo en la sesión plenaria, que ella entró a trabajar como directora de la residencia de la tercera edad en el año 2003 y «por esas fechas yo no ocupaba ningún cargo público en el ayuntamiento». En cuanto al sueldo, Moll afirmó que su pareja cobra 1.100 euros netos al mes.

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