Cedma aclara que el dato de licencias solicitadas no da una visión real de la actividad urbanística

Imagen panorámica de la zona sur de Dénia vista desde el castillo y con el Montgó de fondo. / Tino Calvo
Imagen panorámica de la zona sur de Dénia vista desde el castillo y con el Montgó de fondo. / Tino Calvo

Los empresarios recalcan a la edil de Territorio de Dénia que las concedidas son las que permiten valorar si la ciudad está o no paralizada

R. GONZÁLEZ/R. D. DÉNIA.

La afirmación de la edil de Territorio, Maria Josep Ripoll, en la que aseguraba que «la actividad urbanística en Dénia no está paralizada» a tenor del número de licencias de obra mayor y menor solicitadas, convence muy poco o nada al sector. El vicepresidente tercero del Cercle Empresarial de la Marina Alta (Cedma) y responsable de urbanismo, Benito Mestre, remarcó que ese dato no ofrece una «visión real de situación» en la ciudad.

Mestre hizo hincapié en que las cifras hechas públicas son interpretables y que un dato objetivo para conocer el estado de la actividad urbanística sería el de los permisos concedidos, pero no el de solicitados ya que eso no implica que se hayan otorgado. Es más, recalcó que «no podemos hablar de naranjas contando peras», por lo que apuntó que si proporcionan datos que den luz, como las licencias concedidas, entonces se podrá ver si hay actividad en la capital de la Marina Alta y de qué tipo.

Además, incidió en que las solicitudes de licencias reflejan que el sector tiene ganas de hacer cosas y que la parálisis se produce porque «el funcionamiento del departamento de Urbanismo no es fluido». Y añadió que eso, unido a la falta de planeamiento, está obligando a algunas empresas a diversificar e irse a otros municipios donde les dan más facilidades.

En opinión del vicepresidente tercero de Cedma, la solución a los obstáculos que actualmente frenan la actividad en Dénia pasaría por facilitar la tramitación de las solicitudes de licencia y que la ciudad cuente lo antes posible con las Normas Urbanísticas Transitorias de Urgencia (NUTU) y un Plan General Estructural. «Son primordiales ya que ahora cualquier licencia que se quiera pedir se retrasa al necesitar de un estudio de integración paisajística», apostilló.

Otros colectivos afectados por esta situación rehusaron pronunciarse de momento respecto a las cifras del departamento de Urbanismo hechas públicas. Quieren comprobar antes que están todos los datos y estudiar los números antes de pronunciarse. Lo que sí subrayaron es que julio marca un antes y un después al quedarse la ciudad sin planeamiento.

Por su parte, la concejal de Territorio insistió ayer en que los grupos de la oposición cuenta con toda la documentación y que tres de cada cuatro licencias solicitadas presentan deficiencias. «Tenemos un centenar que no se pueden resolver porque los solicitantes no las arreglan», lamentó la edil. Según dijo, es un problema al que hay que poner solución y por ello estudian contratar a una empresa o un colegio profesional que preste el servicio de visado previo de la documentación para que todo esté correcto «y que cuando nos llegue esté solo para informarlas».

Asimismo, Ripoll destacó que la conselleria tiene el NUTU definido y que les han dicho que la exposición al público del documento será «en breve».

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