Alarma entre los vecinos de Monte Pego por los vertidos de aguas fecales en el Marjal

El agua sin tratar sale de la parte trasera de la depuradora y va a parar al río Racons en el marjal pegolino.
El agua sin tratar sale de la parte trasera de la depuradora y va a parar al río Racons en el marjal pegolino. / LP

Los residentes han trasladado el problema a las administraciones local y autonómica pero todavía siguen a la espera de una solución

B. ORTOLÀ PEGO.

En este municipio no ganan para disgustos con la Marjal. A la presencia de diferentes especies invasoras que están atacando la fauna y flora de este parque natural, hay que sumar ahora el vertido de aguas fecales procedentes de la urbanización de Monte Pego.

Según denuncian los vecinos de la zona, los residuos proceden de una planta depuradora situada en el residencial que, al parecer, hace poco más de un año está vertiendo el agua sin tratar al barranco de Balde, que conecta con el río Racons en el marjal pegolino.

Como apuntan los residentes de Monte Pego, no se trata de una situación nueva, fue en 2016 cuando descubrieron el problema. Explican que la pequeña planta depuradora tiene en la parte trasera un boquete de unos 20 centímetros de diámetro por el que sale el agua del embalse sin procesar. Según sospechan, «el agujero se hizo de forma intencionada porque es simétrico para tratarse de una grieta venida a más». Al parecer, puntualizan, «se ha utilizado ocasionalmente como válvula de escape para vaciar la depuradora derramando todo su interior sin procesar».

El problema reside, explican, en que la depuradora muchas veces está demasiado llena, a punto de desbordarse. Y es que el recinto fue construido cuando nació el residencial. En aquellos primeros años, tan solo había unas 800 viviendas, por lo que la planta trabajaba sin dificultades. Pero con el paso de los años, se aumentó el número de chalés, que actualmente se sitúan cerca de los 3.000, sin tener en cuenta las limitaciones de la planta depuradora. Además, se ha incrementado el número de residentes que viven todo el año en la urbanización, por lo que actualmente no puede dar a vasto con toda el agua residual que llega, «ha quedado obsoleta», aseguran.

Los vecinos desconocen quién fue el autor del boquete. Apuntan que al principio estuvo unos días vertiendo agua, pero tras comunicarlo a las autoridades, cesó, «por lo que nos hace pensar que era todo intencionado». Poco después volvieron a reanudarse los vertidos y desde hace poco más de seis semanas, el desagüe es continuo, las 24 horas del día, con lo que calculan que se están vertiendo cerca de cuatro litros por minuto de agua contaminada que va a parar a la marjal pegolina.

Preocupados por la situación, los vecinos alertaron al Ayuntamiento de Pego del problema mediante un ecsrito, pero afirman que no han recibido respuesta. Apuntan que desde el consistorio les confirmaron que se había remitido a la Entidad de Saneamiento de Aguas de la Comunitat (Epsar), pero no obtuvieron respuesta.

Tras hacer saber al gobierno local lo que está ocurriendo, los residentes de Monte Pego se han reunido en diferentes ocasiones con el alcalde, Enrique Moll, y la concejal responsable de la Concejalía de Medio Ambiente, Laura Castellà.

En estos encuentros, comentan, «además de tratar este tema, les hemos transmitido las múltiples deficiencias que presenta la urbanización: falta de alumbrado en algunas calles, vegetación descontrolada en diferentes puntos del residencial o el mal estado de las aceras y asfalto entre otros».

Según indican, la actitud del ejecutivo local «es positiva», aunque les han reconocido que no pueden hacer nada ante la situación creada en esta zona. La propiedad de la urbanización sigue siendo de la constructora que, según matizan, al parecer se ha desentendido de todos los problemas que sufren diariamente los residentes.

Frente a esta situación, desde el consistorio reconocen que no pueden actuar. Recuerdan que se encuentran en varios litigios contra el propietario de la empresa constructora, que se ha declarado insolvente. Aseguran que si actúan, «estaremos reconociendo que no la promotora no puede hacerse cargo de los problemas y nosotros lo que queremos es poder gestionar la zona, pero siempre que la empresa solucione primero todos los problemas existentes».

Apuntan además que han comunicado de los vertidos a la Entidad de Saneamiento de Aguas de la Comunitat (Epsar), así como a la Generalitat, pero en Valencia también conocen la actual situación y todavía no han dado ninguna solución al respecto.

Posibilidades

Desde el gobierno pegolino explican que una de las posibilidades es iniciar las mejoras en la zona y posteriormente pasar las facturas a la promotora, si esta desestima hacerse cargo económicamente de ellas, cabe la posibilidad de embargar las propiedades, aunque el consistorio no conseguiría que el gasto corriese a cargo de la empresa.

Aunque los ediles recuerdan que solo se trata de una opción: «todavía estamos en litigio, hay que ir paso a paso». Mientras, los vecinos ven cómo pasan las semanas y no se solucionan los problemas: «hay que hacer algo porque el que realmente sale perjudicado es el parque natural de Pego, su fauna y su flora».

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