Las Provincias

Xàbia recuerda a la menor que desapareció hace tres años

Los alumnos del IES Nº1 de Xàbia recordaron ayer a Khrystyna Savenchuk. :: R. G.
Los alumnos del IES Nº1 de Xàbia recordaron ayer a Khrystyna Savenchuk. :: R. G.
  • Una profesora del IES Nº1, donde estudiaba Khrystyna Savenchuk, alerta a los alumnos del peligro que hay tras la redes sociales

El IES Nº1 de Xàbia no quiere que el nombre de la joven Khrystyna Savenchuk, una de sus alumnas que desapareció hace tres años cuando iba de camino a clase, no quede en el olvido. Por eso, en cada aniversario organizan un acto para recordarla. El de ayer, además incluyó una aviso de una de las profesoras, Tere Catalá, que alertaba a los alumnos del peligro que se esconde detrás de las redes sociales.

Durante el recreo, los estudiantes se dieron cita en el patio para recordar a la joven. Dos de ellos, Aihnoa y Roald, pusieron voz y música al acto con una de las melodías de la banda sonora de la película 'La la land', que interpretaron junto a un pupitre y una silla vacías en la que había un cartel de la desaparición de la menor.

A continuación varios compañeros remarcaron que todavía quedan muchas incógnitas que resolver en el caso de Khrystyna. Se formularon preguntas como dónde está ahora, con quién se fue o si alguien la engañó con falsas promesas. Unas cuestiones que después de todo el tiempo transcurrido siguen sin respuesta. Y es que en estos tres años no han vuelto a saber de ella.

Esperanza

En ese pequeño homenaje celebrado en el instituto se reflexionó sobre la amistad. También hubo un espacio para la poesía. Tere Catalá recitó 'Oda a la esperanza' de Pablo Neruda. Con este poema quería remarca que aún mantienen viva la ilusión de que algún día volverá a ver a la joven o «al menos recibir noticias buenas de ella». Tras esas palabra se produjo un minuto de aplausos para «darle fuerza allá donde esté».

En ese acto de recuerdo celebrado en el IES Nº1 estuvo presente la concejala de Educación de Xàbia, Montse Villaverde.

Tal día como hoy, un 20 de mayo, pero de 2014, la joven Khrystyna, de origen ucraniano que por aquel entonces contaba con 15 años, salió como todas las mañanas hacia el instituto, pero jamás llegó a él. En ese momento comenzó el calvario de la familia de la menor. Ninguna de las pistas ha permitido saber qué fue de ella.

Se hicieron batidas sin éxito, rastrearon la señal de su móvil e investigaron una carta que encontraron los padres en la habitación de la joven poco después de su desaparición En la misiva la adolescente les explicaba que ya no tenía ilusión por vivir ya que había roto con un joven afincado en Alemania con el que mantenía una relación a distancia, y con el que había pasado largas horas charlando a través de internet.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate