Las Provincias

LA RESPUESTA

Cuando tengas unos días o unas semanas o unos meses libres, viaja (y cuando no los tengas, búscalos y viaja también). Cuando acabes el instituto o la universidad. Cuando estés en un periodo de transición, entre un trabajo y otro, viaja. Cuando la vida te dé un revés. Cuando tengas que afrontar una separación o una ruptura. Cuando pierdas a alguien a quien quisiste de verdad, como solo se quiere varias veces en la vida, hazte un favor y viaja.

Viaja cada vez que te entren tentaciones de hacer añicos la vajilla, porque así, en pedacitos muy pequeños ha quedado aquello que soñabas hacer. Cuando ya no recuerdes lo que te mueve, la razón por la que te levantas por las mañanas, viaja. Cuando se te haya olvidado qué tipo de vida pretendías vivir. Si te gusta leer viaja y así podrás descubrir que «las ciudades son libros que se leen con los pies» (no, si ya lo decía Quintín Cabrera.).

Si estás triste viaja y viaja cuando la alegría te embargue la razón y el corazón. Viaja sin un motivo concreto o por cualquier motivo que se te pase por la cabeza. Por todos los motivos que se le puedan ocurrir a alguien. Si no encuentras ni una sola razón para viajar, por favor, viaja.

Cuando las cuestiones existenciales te empiecen a venir del todo grandes y tu mundo se te quede cada vez más pequeño, viaja, viaja, viaja. Si anhelas perderte en tu soledad o si quieres verte rodeado de gente. Si sientes la necesidad de ayudar o si eres tú quien busca ayuda, siempre viaja. Viaja cuando tengas miedo porque si Javier Reverte tiene razón, «solo lo desconocido aterroriza a los hombres, pero lo desconocido deja de serlo para quién lo encara». Cuando conozcas a esa persona, la que tú sabes que encaja con la silueta de tu alma, cógela de la mano y viaja.

Todos tenemos una o dos preguntas. Dudas escondidas en lo más hondo de nosotros y que nos pasamos toda una vida intentando responder. Yo no sé, de entre todas las posibles, cuál es tu pregunta, pero sí tengo clara una cosa. Viajar. viajar tiene mucho que ver con la maldita respuesta.