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El derrumbe de una casa en la Vall de Gallinera obliga a cerrar una calle durante casi dos meses

El derrumbe de parte de la casa se produjo durante el temporal del pasado mes de diciembre. :: B. O.
El derrumbe de parte de la casa se produjo durante el temporal del pasado mes de diciembre. :: B. O.
  • El inmueble se vino abajo el 26 de diciembre en Benialí y ha impedido la normal recogida de basura y reparto de butano en las viviendas

El municipio de Benialí, en la Vall de Gallinera, sigue sufriendo las consecuencias del temporal del mes de diciembre. La calle d'Enmig, una de las principales vías del núcleo urbano, sigue cerrado al tráfico tras producirse el derrumbe de una vivienda el pasado 26 de diciembre.

El estado en el que quedó el inmueble obligó al consistorio a cerrar el paso por esta vía para evitar accidentes. Una decisión que todavía está vigente y que provoca el malestar de los vecinos de avanzada edad «porque altera nuestra rutina diaria».

Según explican, el corte ha alterado el servicio de reparto de gas butano así como el de recogida de residuos. Tanto el vehículo de la basura como el del butano no pueden pasar por este tramo del municipio, lo que está haciendo que los hábitos de los vecinos cambien. Algunos apuntan que ahora echan la basura en otro contenedor por miedo a que se acumule en el que tienen en su calle.

El temor que provoca la posible caída de cascotes ha provocado que los vecinos de esta vía decidan transitar a pie por otras calles. Según indican, «ahora debemos dar un rodeo por otras calles para ir, por ejemplo a la iglesia, que la tenemos a pocos metros de casa. Nadie puede pasar por este punto hasta que esté arreglada la casa».

El alcalde del municipio, Toni Pardo, explica que la vivienda afectada no está habitada y sus propietarios no residen en la localidad. Tras el incidente, el consistorio se puso en contacto con ellos y les comunicó que debían iniciar la rehabilitación del inmueble para evitar «posibles accidentes a consecuencia de nuevos derrumbes de algunas partes de la vivienda que no se encuentran en muy buen estado». Pero no contaban con que la burocracia no estaría de su parte.

El primer edil apunta que costó contactar con los propietarios para informarles de procedimiento a seguir. Después, una vez realizada la notificación a los dueños, estos tienen un tiempo para presentar el proyecto de reparación y, posteriormente, otro plazo para hacerla efectiva. Por lo que todavía tienen de tiempo hasta principios del próximo mes para restaurar el edificio.

Pardo explica que descartaron la opción de derrumbar todo el edificio y pasar después la factura a los propietarios. «Preferimos optar por comunicarles el problema y darles la posibilidad a que pudiesen reconstruir la casa», comenta.

Según el primer edil, los propietarios han actuado «de momento» dentro de los plazos, por lo que «esperamos que sigan haciéndolo y las reparaciones estén acabadas muy pronto».

La de Benialí no es la única secuela causada por el temporal. En el municipio de Beniarbeig está previsto que comience hoy la reparación de un socavón que también se originó a consecuencia del último temporal de 2016 y que ha obligado a tener cerrada la carretera CV-729 y redirigir el tráfico en dirección a La Retoría. El incidente se produjo cuando la fuerza del agua del Girona, que arrastraba las piedras del fondo del río, provocó el derrumbe de los cimientos del muro de contención del puente y abrió un boquete de varios metros en la carretera pegada al cauce del río.

En esta ocasión, los arreglos se han demorado porque la afección requería la intervención del Ayuntamiento de Beniarbeig, la administración provincial y la empresa eléctrica.

Según apuntó el alcalde de la localidad, Vicente Cebolla, por la zona afectada pasa un cable de alta tensión. Para evitar futuros incidentes, la compañía eléctrica retirará este cable y colocará un tubo en el que posteriormente introducirá un nuevo cableado. Una vez retirado el cable y colocado el tubo, se procederá a tapar el socavón y también a reparar la acera. Desde la empresa aseguraron que la retirada del cable no afectará al suministro habitual de luz.