Las Provincias

Vecinos de Els Poblets exigen un muro de protección en la desembocadura del Girona

Las lluvias de hace unas semanas hicieron que el Girona bajara con gran caudal y el agua erosionó los cimientos de las propiedades que hay en la desembocadura. :: Tino Calvo
Las lluvias de hace unas semanas hicieron que el Girona bajara con gran caudal y el agua erosionó los cimientos de las propiedades que hay en la desembocadura. :: Tino Calvo
  • Lamentan que tras nueve años de reivindicaciones nadie haya hecho caso a su solicitud de un elemento para mejorar la seguridad de las casas

Los vecinos de Els Poblets que tienen sus viviendas en la desembocadura del río Girona ven con temor los efectos que cada temporal provoca en su propiedad cuando crece el caudal. Tras el susto de las lluvias torrenciales del pasado mes han vuelto a ponerse en pie de guerra y reivindican que se haga un muro de protección en el tramo cercano a la desembocadura, como el que existe en el otro lado de la orilla, que pertenece a Dénia.

La reclamación no es nueva. Llevan más de nueve años exigiendo que se levante esa protección para evitar que la corriente vaya socavando los cimientos de sus casas. En concreto desde el trágico temporal de octubre de 2007, que le costó la vida a una mujer en El Verger y provocó el derrumbe parcial del puente de Beniarbeig.

Los residentes de esta zona denuncian el olvido que padecen y lamentan que sus reivindicaciones no sean atendidas y caigan siempre en saco roto. Según recalcan, «llevamos años pidiendo que protejan la desembocadura y no nos hacen ni caso».

En ese sentido, recuerdan que cada vez que se producen lluvias torrenciales el agua que baja con fuerza por el cauce erosiona la base de los muros de sus propiedades y se va filtrando dentro. Eso hace que con cada gota fría miren aterrados hacia el cielo y vivan horas angustiosas hasta que vuelve a bajar el nivel del agua, porque en más de una ocasión les entró dentro de sus propiedades.

Uno de los reproches que lanzan es que cuando se produjo el temporal de hace nueve años anunciaron con carteles las importantes inversiones que se iban a realizar para reparar los daños de la riada. Según subrayan, en El Verger se hizo un muro y lo mismo ocurrió en la zona que ellos tienen en frente, que es término dianense. En cambio, en su lado todo sigue igual o peor, porque cada vez se erosiona más la parte inferior de sus lindes.

«Incluso hicieron un muro en Els Poblets, en el pueblo, y aquí nada», reprochan. Asimismo, hacen hincapié en que son los que más impuestos pagan de la localidad y los que menos reciben a cambio. Por ello, aseguran que «nos sentimos como ciudadanos de segunda».

Ante esta situación, exigen al ayuntamiento que haga todo lo necesario para poner freno a este peligro que acecha a sus casas. Quieren que el consistorio inste a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), que es el organismo competente en ese cauce, a que abandone su postura inmovilista y actúe de una vez. De hecho, representantes municipales de Els Poblets y Dénia solicitaron hace meses una reunión con la CHJ para abordar la situación del Girona y todavía siguen esperando.

Quienes tienen previsto mantener un encuentro son los miembros de la Corporación y la Asociación de Vecinos La Almadraba de Els Poblets, en la que estos último les plantearán sus reivindicaciones.

Respecto a las cañas que se acumulan en la playa después del pasado temporal, lamentan que casi un mes después todavía no las hayan retirado todas. Lo que sí había desaparecido ayer del paisaje eran las construcciones a modo de tienda india que alguien había montado con la vegetación que había arrastrado el río hasta el litoral.