Las Provincias

Propietarios de la Marjal de Pego piden que se concluya el proceso de concentración parcelaria

La Comunitat de Propietaris Amics de les Terres de la Marjal Pego-Oliva, que defiende los intereses de los dueños no productores ante la Comunidad de Regantes de las tierras arrozales pegolinas, solicitó ayer, a través de un comunicado, que se finalice el proyecto de la concentración parcelaria. Una actuación inacabada que inició hace años el Instituto Nacional de Reforma y Desarrollo Agrario (IRYDA).

Según indicaron, con esta medida se facilitaría la posibilidad de permutar algunas de sus tierras, que ahora se encuentran en la zona protegida del parque natural, por las que posee la Generalitat en la zona de cultivo, «para poder sacar un rendimiento de ellas». Por otro lado, instaron a los grupos de la Comunidad de Regantes de Pego a «crear mecanismos para que no se invada sus propiedades sin su permiso, respetando así el derecho de la propiedad privada».

Para ello, creen necesaria la elaboración de un censo de propietarios para facilitar los acuerdos de arrendamiento con los productores. «Somos los que estamos pagando los impuestos de nuestras tierras y en muchos casos no estamos informados de lo que se hace en ellas».

Los miembros de esta asociación de propietarios afirmaron que son conscientes de la dificultad de ambas actuaciones, pues «puede que haya muchas escrituras perdidas, que la gente no recuerde donde tiene los documentos de la herencia o incluso que haya tierras que estén aún al nombre de los antepasados». A pesar de ello, insistieron en que se trata de un cometido «imprescindible» para solucionar este problema y «poner en marcha futuros proyectos como bancos de tierra».

Según apuntaron, en la última reunión con varios productores, estos les indicaron que todavía existen 2.000 hanegadas de cultivos que no están registradas aún en el censo, «en ellas puede haber parcelas de pequeños propietarios que aún desconocen quién está trabajando sus tierras sin su consentimiento». Por todo ello, les animaron a unirse a la nueva asociación, «sobretodo a los pequeños propietarios que pueden verse más desamparados».