Las Provincias

Uno de los acusados de la muerte de un hombre en Dénia culpa a sus amigos

Una fuerte discusión con su pareja, un joven rumano, desencadenó la muerte violenta de un vecino de Madrid en su piso de vacaciones de Dénia. Así lo expuso ayer uno de los tres acusados de maniatar al hombre de 58 años al que asfixiaron con un calcetín y luego dejaron envuelto en mantas y alfombras antes de huir a Rumanía con 10.000 euros que guardaba la víctima en el apartamento. «Cuando subí del gimnasio ya estaba atado», relató el procesado, «por eso mis compañeros me dieron mil euros para que no dijera nada». Sin embargo, el pacto de silencio se rompió poco después de la huida.

Así, en el país del Este de Europa se encuentra el presunto autor material del crimen y su compinche cumpliendo condena por la paliza propinada a este tercer procesado para que no les desvelase, como lo confirmó el enjuiciado al tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial. La representante del fiscal sostiene que los reos causaron la muerte al hombre para robarle el dinero, por lo que pide 15 años entre rejas por los delitos de homicidio y robo con violencia con la agravante de abuso de superioridad.

Los hechos sucedieron en agosto de 2014, aunque unas semanas antes la víctima se topó con los que, presuntamente, acabaron con su vida: Tres jóvenes rumanos. Primero conoció a uno cuando vagaba por una estación de autobuses de Madrid, con quien inició una relación y lo acogió en su casa de la capital. Después, el hombre tuvo a bien dar cobijo a dos amigos del chico. El fallecido pagaba todos los gastos ya que ninguno contaba con un empleo y él tenía un elevado nivel de ingresos.