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La protectora de animales de Pego pide ayuda para evitar la clausura del centro

Algunos de los perros que han recibido la ayuda de los miembros de Aprop en Pego. :: LP
Algunos de los perros que han recibido la ayuda de los miembros de Aprop en Pego. :: LP
  • Los miembros de Aprop no saben si podrán seguir en su actual ubicación e instan al ayuntamiento a que les ayude a encontrar otro emplazamiento

La asociación Aprop, encargada del cuidado de los animales sin hogar en Pego, vive los momentos más difíciles desde su fundación, hace ahora siete meses. Según explican, el próximo enero pueden quedarse en la calle ya que no saben si podrán renovar el contrato de alquiler del recinto en el que están y por eso piden ayuda para evitar el cierre del centro.

Al parecer, la propietaria todavía no les ha comunicado si continuarán con el contrato. Un acuerdo que ya fue prorrogado hace unos meses, a pesar de que la dueña tenía la intención de finalizarlo.

En aquel momento, los miembros de Aprop solicitaron ayuda al Ayuntamiento de Pego, respaldados por 4.000 firmas de vecinos del municipio. Según indican, «les pedimos que intentasen convencer a la dueña del terreno, o que nos ayudasen a encontrar otro recinto donde ubicar a los animales».

El equipo de gobierno local consiguió ampliar unos meses el contrato de arrendamiento y comunicó que había encontrado un lugar para reubicar a la asociación. El punto escogido era el recinto destinado a albergar el nuevo ecoparc, que, debido a una normativa, no puede utilizarse para la finalidad que fue construido. Según les explicó el alcalde, Enrique Moll, para la apertura del ecoparc se requería la construcción de una rotonda en la entrada, de un coste que el consistorio pegolino «no puede asumir».

Todo parecía indicar que en poco tiempo se realizaría el traslado, pero hace unas semanas el gobierno local comunicó a los miembros de la asociación animalista que la Diputación de Alicante informó que Aprop no puede utilizar las instalaciones «por problemas sanitarios». Un revés que ahora el consistorio está intentado solventar con la búsqueda de otra ubicación.

El posible cambio de lugar no es el único problema que acecha actualmente a la asociación Aprop. Según sus miembros, su presupuesto es limitado y «el esfuerzo económico que estamos haciendo es muy grande, hay meses que tenemos hasta 2.000 euros de gastos, además los ingresos son escasos».

El recinto en el que están, aseguran, necesita reparaciones. Y añaden que «hay que pagar la contribución, el agua, la basura y también hay que construir nuevos caniles donde albergar a los animales que vayan llegando».

Más ayudas

A pesar del poco tiempo de vida, los miembros de Aprop han conseguido mejorar la situación en la que se encontraba la asociación (conocida anteriormente LAPS), que estaba al cargo de vecinos de la urbanización de Monte Pego. Estos decidieron ceder toda la responsabilidad y administración al grupo de voluntarios pegolinos y ellos han «trabajado para conseguir mejores resultados».

Cuando se hicieron cargo, ya bajo el nombre de Aprop, en el recinto había un total de 17 perros y 14 gatos que iban a ser trasladados a Alicante, debido a la decisión de cierre de LAPS.

Por suerte, durante el periodo en el que han estado al cargo de la protectora «no hemos tenido que enviar a ninguno de los animales, ahorrando el gasto de traslado que corría a cargo del ayuntamiento».

Los miembros de Aprop se han encargado de 52 perros. De estos, 29 fueron dados en adopción. «Algunos de ellos se los llevaron residentes europeos», explican. Mientras que el registro de los gatos, 20 de los 42 que han pasado por sus dependencias han conseguido una familia de acogida. Añaden, además, que en estos siete meses han conseguido que los tres veterinarios del municipio trabajen conjuntamente ayudándoles.

También llegaron a un acuerdo con varios comercios para que proporcionen los alimentos a un precio asequible. En cuanto a la financiación, apuntan que han logrado numerosas donaciones y un ligero aumento de socios.

A pesar de ello, instan a los vecinos de Pego a participar tanto económicamente como de voluntarios ya que actualmente son 20 pero necesitarían llegar a los 42. Y alertan de que «si en unos meses no recibimos ninguna ayuda, la protectora estará en peligro» de desaparecer.