Las Provincias

Vecinos de la Caleta de Xàbia denuncian la presencia de botellón y drogas en la zona

Señal instalada por el Ayuntamiento de Xàbia en la calle la Caleta a petición de los vecinos que residen en ella. :: B.O.
Señal instalada por el Ayuntamiento de Xàbia en la calle la Caleta a petición de los vecinos que residen en ella. :: B.O.
  • Los afectados instan al Ayuntamiento a tomar más medidas para acabar con las carreras de motos y la falta de limpieza e iluminación en la calle

Los vecinos de la Caleta, en el Port de Xàbia, no aguantan más. Según denuncian, cuando cae la noche, sobre todo los fines de semana, la zona se convierte en el punto de encuentro de decenas de jóvenes que «están alterando el descanso de la gente que vive aquí», apuntan.

Al parecer, explican, los jóvenes «se han adueñado» de la calle. Pasan horas en los miradores donde «dejan restos de comida y envases de los botellones, entre otros desechos, a modo de basurero». Además, indican que la calle se ha convertido en un circuito improvisado de carreras de motocicletas, «circulan a gran velocidad sin tener en cuenta lo estrecha que es la vía ni si puede haber personas paseando». Recuerdan que algunos motoristas han sufrido algún percance al transitar a una velocidad excesiva.

También aseguran que el ruido de las motos es muy elevado y que es constante a ciertas horas de la noche. Todo ello, a pesar de ser una calle en la que sólo tienen permitido el paso los vehículos de las personas que residen en ella.

Al ruido escandaloso de los ciclomotores, hay que sumar el que provocan los propios chavales. Según los vecinos «gritan muchísimo y, además, siempre se están peleando». Aunque lo que más preocupa a los residentes de la zona es la conducta negativa con la que actúan, «sobre todo cuando se les llama la atención por el jaleo que provocan», matizan.

Según los residentes, los enfrentamientos son constantes, en repetidas ocasiones los jóvenes les han insultado, incluso alguno, revelan, les ha amenazado. Una de las vecinas recuerda cómo tras un pequeño rifirrafe entre su hijo y el grupo de chavales, estos últimos «estuvieron esperándole en otra calle cercana para amenazarle e incluso pegarle». Menciona, además, que uno de los jóvenes le enseñó en plena calle su miembro mientras la increpaba con palabras obscenas.

Pero, al parecer el problema va mucho más allá de una mala conducta. Según inciden, la zona del final de la calle -que no tiene salida- se ha convertido en un punto de intercambio de sustancias ilegales. Los vecinos afirman que «se puede percibir el olor a porros, constantemente» en las zonas más próximas a los miradores, donde los grupos de chavales pasan las tardes y parte de las noches.

Además están convencidos de que el menudeo está al orden del día, «muchas veces viene un coche y poco a poco van desfilando los jóvenes con sus motos, en ocasiones hemos visto cómo hacen las ventas, y en otras muchas, cómo se pelean entre ellos», indican.

Todos estos hechos han sido denunciados, «en repetidas ocasiones», por varios de los vecinos, según afirman, «tanto al Ayuntamiento como a la Policía y la Guardia Civil». Varios residentes remarcan que les indicaron que están convencidos de que los jóvenes tiene a algunas personas vigilando para avisar de su llegada.

Una intuición que constatan varias afectadas: «muchas veces observamos que todos abandonan la zona y pocos minutos después, cuando ya no queda nadie, llegan los efectivos de la policía o la Guardia Civil». Tras mucho insistir, el consistorio xabiero finalmente cedió a sus demandas y limitó el paso con vehículos, en la actualidad tan solo los vecinos pueden circular por la zona.

A pesar de ello, inciden en que los jóvenes siguen circulando con sus motos y coches y, además, «se sigue traficando con sustancias prohibidas, incluso vienen por las mañanas antes de ir a clase», por lo que los residentes piden más medidas.

Sin embargo descartan la posibilidad de cerrar la vía a las personas: «entendemos que la calle es de todos y pueden disfrutar de los miradores, sólo pedimos que se respete el entorno y a los vecinos que vivimos aquí y si no es así, que se personen más efectivos de los cuerpos de seguridad para vigilar la zona», insisten.

Ante estas quejas, desde el consistorio afirman que se está trabajando para arreglar el conflicto. El alcalde de Xàbia, José Chulvi recordó que, en su momento, «ya cerraron la calle al tráfico, como pidieron los vecinos de la zona». Apuntó, además, que los miembros de la Policía Local «acuden siempre» a sus llamadas, pero «no puede hacer nada porque los jóvenes sólo están sentados en los miradores». También revelaba que también han visitado la zona agentes de incógnito pero «tampoco encontraron nada raro».