Las Provincias

Propietarios de la Marjal de Pego reclaman el pago de un alquiler por el uso de sus tierras

Una maquina recolectora durante la última campaña de la siega del arroz en la Marjal pegolina. :: B. O.
Una maquina recolectora durante la última campaña de la siega del arroz en la Marjal pegolina. :: B. O.
  • Piden que la Comunidad de Regantes elabore un censo para que los productores les retribuyan por cultivar arroz en su parcelas

La junta general que celebrará este domingo la Comunidad de Regantes de las tierras arrozales de Pego se prevé agitada debido a la entrada en escena de unos nuevos protagonistas. Algunos propietarios han decidido crear una asociación para defender sus intereses, en dicha asamblea, ante los miembros de esta entidad. Según denuncian, desde hace años los productores están cultivando en sus tierras «sin nuestra autorización, ni tampoco nos están pagando ningún tipo de alquiler» por lo que reclaman una compensación.

Al parecer, el problema se debe a la inacabada concentración parcelaria que inició hace años el Instituto Nacional de Reforma y Desarrollo Agrario (IRYDA). Para que no se declarase la zona cultivable como parque natural, el Ayuntamiento de Pego, con Carlos Pascual al frente, decidió trabajar las tierras para plantar arroz eliminando los límites de las pequeñas parcelas porque las maquinarias no podían entrar con facilidad. Así pues, se empezó a trabajar en grandes superficies.

El consistorio instó a los propietarios a participar en el proyecto, pero poco tiempo después, por falta de interés de muchos de ellos, decidió ceder la gestión de cultivos a diferentes grupos, formados por algunos propietarios y agricultores interesados en participar en la recuperación del arroz. Todo ello debía hacerse a cambio de una compensación para los dueños que iban a ceder sus tierras. Un pago que esta nueva asociación afirma que no se ha hecho efectivo desde hace años.

Por ello, en la reunión del domingo exigirán que se pague el alquiler por el uso de sus parcelas. También solicitarán que se elabore un censo con la lista de dueños que tienen el mismo problema «para poder regularizar su situación», así como la inclusión de uno de sus miembros en la junta de la comunidad, «para que pueda defender nuestros intereses en todo momento». Además, instan a los propietarios que están en la misma situación a que se unan «para tener mucho más peso».

Estas solicitudes, al menos parte de ellas, han sido escuchadas por la nueva junta gestora que dirige la sociedad de los regantes desde la dimisión de su presidente, José Sastre, y la secretaria, Maite Ferrándiz, a petición de gran parte de los miembros de la comunidad.

Según indicaron, ya se está confeccionando el censo de los propietarios de las tierras arrozales «para poder regularizar los pagos del alquiler como es debido». Animaron, además, «a que todo aquel que tenga una parcela, se dirija a la nueva junta para poder registrarlo en este nueva lista».

En cuanto al abono de alquileres, algunos miembros de la gestora recordaron que la Comunidad de Regantes acordó en su momento con los productores que la cesión de estas tierras no comportaría un pago de arrendamiento durante los cinco primeros años, «para poder hacer frente a los gastos de adecuación de los terrenos, así como los trabajos para el cultivo del arroz». E incidieron en que hay casos que todavía están dentro de ese plazo.

Nueva ejecutiva

Las reclamaciones de este grupo de propietarios no será el único punto a debatir en la junta general del domingo. Los regantes tienen abiertos varios frentes que todavía están por solucionar desde la celebración de la última asamblea.

El primero de ellos es la constitución de la nueva ejecutiva. Tras la dimisión del presidente, José Sastre, a petición de la mayoría de los socios por no presentar la contabilidad de la comunidad desde hace más de tres años, los regantes acordaron formar una junta gestora para intentar esclarecer cómo se ha gestionado el capital de este colectivo pegolino durante todo este tiempo.

Los opositores a la gestión de Sastre y Ferrándiz afirmaron, durante la última junta general celebrada el pasado 13 de marzo, que hay alrededor de 27.000 euros de gastos del ejercicio 2013 de los que no se dieron cuenta. Mientras que en el año 2014 tampoco se registró de forma correcta todo que la Comunidad de Regantes pagó. Algunos miembros aseguraron, además, que durante la presidencia de Sastre se hizo frente a gastos sin aportar las facturas. Por todo ello, los opositores solicitaron realizar una auditoría «para saber realmente qué se ha hecho con nuestro dinero».

Así pues, el domingo, la asociación arrocera deberá elegir al nuevo presidente y a su equipo directivo. Al parecer, en las últimas semanas se perfilaron dos candidaturas, una presentada por la gente afín a la antigua directiva y otra propuesta por los miembros de la comunidad que estaban en contra de Sastre y Ferrándiz. Según indicaron algunos regantes, tras varias reuniones, ambos bandos han conseguido llegar a un acuerdo para designar una directiva que satisfaga a todo el mundo, «aunque hasta que no termine la asamblea general pueden haber sorpresas», apuntaron.