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Semir Zeki incide en que los cánones de belleza varían según el momento histórico

  • El 'padre' de la neuroestética ofrece una clase magistral en el Hospital de Dénia en el Congreso Internacional de Espacios de Arte y Salud

«La verdad subjetiva es la única verdad de la que podemos estar seguros». Así lo afirmó en el Hospital de Dénia el considerado 'padre' de la neuroestética, Semir Zeki, durante la celebración del III Congreso Internacional de Espacios de Arte y Salud.

Zeki se refirió a la neuroestética como una disciplina incipiente, que estudia la reacción del cerebro ante la belleza. Semir Zeki estudia cuáles son los mecanismos neuronales que se activan ante la belleza. Hasta el momento, aseguró, «solo los filósofos, los estetas o los críticos de arte se habían pronunciado sobre lo bello». Ahora se están objetivando estas cuestiones que, a priori, son subjetivas. Para ello, Zeki ha hecho estudios de campo con personas consideradas no expertas a las que se han realizado escáners cerebrales con el objeto de observar su actividad cerebral mientras contemplan una obra de arte o escuchan música. El estudio se ha hecho con 360 obras de arte y piezas musicales. La conclusión es que en todos los casos la belleza activa una región cerebral concreta y coincidente.

Para Semir Zeki hay dos tipos de belleza: la biológica y la artificial o matemática, directamente relacionada con la simetría y la proporción. Y existe, además, un concepto de belleza diferente a la física que es la belleza moral y ambas están en diferentes áreas del cerebro. En esta línea Semir Zeki apuntó que la obra de Francis Bacon, considerado uno de los grandes artistas del siglo XX, con su imaginario de cuerpos deformados, más que admiración por la belleza, lo que buscaba era el shock, la emoción que provocaba en aquellos que la contemplaban.

De este modo, concluyó que los cánones de belleza varían en función del momento histórico y del lugar geográfico.