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Pego y los pescadores asumen la limpieza del río Racons por la falta de dinero del Consell

La eliminación de la Ludwigia grandiflora se está realizando estos días mediante una pala desde las orillas del río. :: LP
La eliminación de la Ludwigia grandiflora se está realizando estos días mediante una pala desde las orillas del río. :: LP
  • Los afectados solicitan que se desbroce el cauce todos los años para evitar la proliferación de las plantas invasoras que matan a los peces

Esta semana han empezado las tareas de limpieza en el río Racons, en el parque natural de la Marjal de Pego, para acabar con la planta invasora 'Ludwigia grandiflora' que está provocando la muerte de los peces. Pero, pese a ser un paraje protegido, el coste económico de los trabajos serán asumidos íntegramente por el Ayuntamiento de Pego y la cofradía de pescadores ya que la Consellería de Medio Ambiente no aportará ningún euro a este proyecto. De hecho, según fuentes municipales, «como nos dijeron, no pueden asumir el gasto».

El concejal de Agricultura, Andreu Dominguis y la edil de Medio Ambiente, Laura Castellà, explicaron que las tareas de limpieza se centrarán en torno a cinco kilómetros del cauce y «se están realizando con una pala que va recogiendo con su brazo desde la orilla, la planta que se encuentra en el agua». Dominguis destacó que este es el método más efectivo para acabar con la plaga, «antes se utilizaba la técnica del sombreo, que consistía en cubrir el río con toldos negros que impidiesen pasar la luz, pero se demostró que no eran muy efectivos».

Los trabajos están divididos en dos fases, en la primera, la limpieza abarca desde la zona que utilizan los pescadores hasta el final del río. Los costes los asumirán los miembros de la cofradía. Por su parte, el Ayuntamiento pagará la limpieza de la parte alta del río en la segunda fase.

Según los ediles, la duración de estos trabajos será de cuatro o cinco días y el coste total se situará entre los 5.000 y 6.000 euros. Durante las tareas están presentes los dos operarios de la brigada del parque natural designados por la Generalitat ya que «su cometido es el de vigilar que no se dañe a ninguna otra especie, sobre todo, a los peces que habitan en el río», comentó el edil de Agricultura.

También recordó que tan sólo se está eliminando una de las dos especies invasoras, al parecer, la 'Ludwigia grandiflora' es mucho más peligrosa que la otra planta, la 'Eregia densa'. Esta última no tiene tanta presencia, aparentemente no es tan peligrosa para el resto de animales y vegetales, y la mayor parte es arrastrada hacia el mar cuando aumenta la corriente en el río.

Acequias del parque

Dominguis apuntó, que además de estos trabajos, el consistorio también está utilizando la retro excavadora municipal para limpiar las diferentes acequias del parque, donde también habían aparecieron estas especies no autóctonas.

Algunos de los miembros de la cofradía lamentaron el retraso del inicio de estos trabajos porque «el río presentaba esta imagen desde el pasado verano, nosotros no hemos podido pescar en la zona desde entonces». Además solicitaron que la limpieza del río «se realice anualmente, porque si queda una pequeña raíz de la planta, en poco tiempo volverá a reproducirse».

Esta demanda, según recordaron desde el consistorio, ya se acordó que se tendría en cuenta en un plan estratégico de actuación con el que determinar una serie de medidas de conservación destinadas a evitar las plagas en la marjal. No obstante, no se ha hecho nada hasta la fecha y los pescadores se muestran molestos porque ahora, según matizaron, «encima tenemos que asumir la limpieza del río, difícil será que se trabaje anualmente».

Los miembros de la cofradía también reivindicaron el derecho a utilizar una zona más amplia del río para practicar este deporte. Ahora, dijeron, «sólo podemos utilizar las pesqueras, puntos de pocos metros donde cabe una persona, si nos dejasen un tramo del río, nosotros nos encargaríamos de tenerlo limpio libre de invasoras, como se encuentran ahora las pesqueras». Además, algunos acusaron a los arroceros de la proliferación de las plagas en el río porque, según explicaron «cuando necesitan el agua para los arrozales cierran las compuertas e impiden el paso del agua, provocando que el río pierda corriente, por lo que favorece el crecimiento de las plantas».