Las Provincias

Juzgan a tres acusados de matar a un hombre que les acogió en su casa de Dénia

  • Maniataron al fallecido en su apartamento para robarle 10.000 euros y le taparon la boca con un calcetín, lo que le provocó la asfixia mortal

La Audiencia Provincial sentará en el banquillo a tres acusados de acabar con la vida de un vecino de Madrid de 58 años que les abrió su apartamento vacacional de Dénia en agosto del año 2014. Según sostiene el Ministerio Público, los procesados, dos hombres y una mujer de nacionalidad rumana, mataron a la víctima para robarle un botín de 10.000 euros que guardaba en la vivienda. Por ello, el representante del fiscal les reclama sendas penas de 15 años entre rejas por los delitos de homicidio y robo con violencia con la agravante de abuso de superioridad.

El fallecido conoció a comienzos del verano de 2014 a una de las sospechosas. Ambos coincidieron en una estación de autobuses de Madrid e iniciaron una relación sentimental. Poco tiempo después, la mujer, G.F.D., se fue a vivir con el hombre a su domicilio en la capital. Junto a la procesada, el perjudicado también acogió a los otros dos detenidos por estos hechos. Los tres carecían de trabajo con el que subsistir, por lo que el perjudicado los acogió a todos ellos.

Con la llegada del mes de agosto, el vecino madrileño cogió las maletas, como hacía cada año, para desplazarse hasta la Urbanización Sueño de Dénia, donde pasaba las vacaciones desde hacía tiempo. En esta ocasión el hombre acudió acompañado por su pareja y los dos amigos de ella.

Sin embargo, según apunta la investigación, los acusados preparaban un plan para desvalijar a su anfitrión y hacerse con un buen puñado de euros a su costa «cansados de depender de él económicamente», como recoge el Ministerio Público en su escrito provisional de acusaciones. Sabedores de que el hombre guardaba una importante suma de dinero, planearon robarle y regresar a su país a disfrutar de los beneficios. Por ello, el 15 de agosto supuestamente pusieron en marcha el plan.

Los cuatro cenaron en el apartamento y, cuando el hombre decidió retirarse a su habitación a descansar, uno de los sospechosos le agarró fuertemente por los genitales a fin de «menoscabar su integridad física» y «doblegar su voluntad», según la versión de la acusación pública. Una vez tuvieron a la víctima a su merced, supuestamente le asestaron golpes en la cabeza al tiempo que le exigían que les informara del paradero del dinero. Pero no pudo decir nada, pues el dueño de la vivienda perdió la consciencia.

Para evitar que huyera, lo maniataron con cinturones y cables. Después le colocaron unos calcetines en la boca para que no pudiera pedir auxilio. El hombre apareció muerto días después con una toalla en la cabeza y enrollado con sábanas. Los forenses revelaron que la muerte del hombre se produjo por asfixia mecánica secundaria a sofocación por obstrucción de las vías respiratorias.