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Recuperar las vides al paisaje de Benitatxell

Recuperar las vides al paisaje de Benitatxell
  • El proyecto busca poner en valor el moscatel, producto autóctono ligado a la tradición agrícola

Los romanos encontraron en los parajes de la Marina Alta una zona ideal para el cultivo del Moscatel de Alejandría que les propiciaría los vinos con los que festejar sus victorias. Mucha huella dejó aquel imperio que implantó una tradición en los cultivos y que además ha evolucionado a lo largo de los siglos manteniendo el saber de las generaciones. Eso sí, sin duda, arropado por un clima atemperado que confiere una calidad única al racimo de uva moscatel.

Las cualidades del moscatel en la Marina Alta y Benitatxell son conocidas por consumidores y productores. El moscatel en una fruta especial, dulce y de paladar elegante y que se aloja en la memoria de quien la prueba. Granos redondos, dorados por el sol del Mediterráneo que crecen en unos campos de secano que hacen de la uva moscatel de esta tierra un producto peculiar y único.

En 2012, impulsado por el ayuntamiento de Benitatxell, nació el proyecto del Biomoscatell con el objetivo de recuperar este producto autóctono ligado a la tradición de la agricultura de esta comarca. La iniciativa pretende poner en valor el moscatel, dotarlo de la máxima excelencia no solo con criterios de sostenibilidad ambiental, sino también por el respeto a la calidad gastronómica y para conseguir las máximas garantías para la salud del consumidor.

Los agricultores implicados han aportado sus campos para el desarrollo del proyecto con un control del cultivo que camina hacia la obtención de un producto 100% ecológico, y naturalmente, auténtico.

Pues así, con el respeto a la tierra, se obtuvo el primer vino de procedencia ecológica, Moraig, un vino limpio, brillante y transparente, de color amarillo verdoso y de olor generoso y elegante. Después, el primer zumo de uva moscatel, que sabe a uva recién cogida de la viña. Y se convierte así en el primer zumo de uva ecológica 100%.

Tras lanzar al mercado las dos primeras vendimias de uva de mesa sin químicos de síntesis, el proyecto apuesta por la elaboración de este vino de acuerdo con las normativa de vinificación ecológica con el objetivo siempre de mantener y recuperar la cultura vinícola, conservar el paisaje y potenciar y dignificar la profesión del agricultor.

De esta manera, vuelven a dominar en el paisaje los cultivos de viñedos en Benitatxell, donde se favorece la salida comercial a un producto muy exclusivo que quedó apartado durante un tiempo por su baja rentabilidad.