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«No queremos matar a la construcción, por eso necesitamos un Plan General»

La edil de Territorio y Calidad Urbana de Dénia, Maria Josep Ripoll. :: Tino Calvo
La edil de Territorio y Calidad Urbana de Dénia, Maria Josep Ripoll. :: Tino Calvo
  • La edil defiende la necesidad de suspender licencias, rechaza la moratoria que propuso Cedma y apunta que trabajan para acabar con el caos en Urbanismo

  • Maria Josep Ripoll Concejala de Territorio y Calidad Urbana de Dénia

Los avances en la redacción del Plan General Estructural de Dénia acarrean una serie de medidas que no han sentado muy bien en algunos sectores. Maria Josep Ripoll, edil de Territorio, defiende los pasos dados por el equipo de gobierno y confía en que la ciudad contará con el anhelado nuevo planeamiento a finales del próximo año.

El urbanismo se ha convertido en tema estrella estos días por la suspensión cautelar de licencias en determinados puntos del municipio. ¿Por qué se ha tenido que tomar esa medida ahora?

El urbanismo de Dénia es un tema controvertido desde siempre. No hemos tenido nunca un Plan General en condiciones desde el año 72, todos han ido cayendo. Ahora estamos en un punto en el que tenemos una serie de propuestas muy desarrolladas y decidimos abrir un proceso de participación pública previa, para testarlas y ver qué sugerencias se pueden añadir. Si toca hacer una participación pública, aunque sea informal, era inevitable hacer una suspensión de licencias. Es preceptivo para asegurar que las propuestas se pueden materializar. La suspensión aprobada es puntual y afecta sólo al 4% del suelo urbano.

Entre los detractores de la medida se han alzado voces desde el Cedma, pues la suspensión les ha sentado como un jarro de agua fría. ¿Cómo valora las críticas y la petición de una moratoria?

Entiendo la reacción del Cedma, es comprensible, pero ellos mejor que nadie entiende la necesidad de hacer una suspensión de licencias. Si queremos tener un Plan General que vele por los intereses de todos es necesario hacerlo así. No queremos matar al sector de la construcción, pero es que para asegurar eso necesitamos tener un Plan General. Una moratoria... en principio no. Otra cosa es que con las conclusiones de la participación veamos que alguna de las propuestas no es bien vista y si implicaba una suspensión de licencias se tendrá que levantar.

Desde la oposición se ha remarcado la posible «ilegalidad» por la concatenación de suspensiones.

Esa es su opinión. Este equipo de gobierno no hace cosas ilegales, lo hace con todos los informes necesarios. Tengo muy claro que la de ahora no se superpone con los ámbitos suspendidos anteriormente.

Cuando anunció la suspensión, estaba acompañada por el edil de Medio Ambiente, que no hizo ningún comentario. ¿Cómo son las relaciones con sus socios de Compromís en materia urbanística?

No pueden ser mejor. Estoy muy contenta porque han visto claramente la línea de trabajo y comparten los criterios con los que estoy trabajando. Me siento totalmente apoyada.

Muchos se preguntan si realmente se ha avanzado en el Plan General Estructural. ¿En qué fase está?

Espero que esté para finales de 2017. Ahora estamos en una fase en la que se están ultimando algunos estudios sectoriales que eran preceptivos. Tenemos las propuestas muy elaboradas y por eso las hemos sacado a exposición. A partir de ahí, ya tendremos un borrador, que el año que viene saldrá a una nueva exposición pública de 45 días y con periodo de alegaciones.

La pasada semana el proceso participativo llegó a La Xara y ya se han hecho púbicas las conclusiones, ¿qué opina de ellas?

Estamos muy contentos. En La Xara se han volcado. Vino bastante gente. Los talleres funcionaron muy bien porque son dinámicos y las propuestas que se han dado son de sentido común, que nos dan desde su experiencia diaria, lo que quieren para su municipio. Yo creo que en su mayoría podrán estar recogidas.

El último taller será el 22 de noviembre. ¿Cuándo estará listo el balance final?

Espero que a lo largo del mes de diciembre o como muy tarde en enero. No sólo se va a elaborar un documento de trabajo con todas las conclusiones de los talleres, sino que se van a tener en cuenta y las sugerencias que se estudiaron en la Edusi y se van a cruzar con la participación que hubo en 2015.

¿Qué aporta José Mª Chofre en la coordinación de la redacción del Plan General Estructural que no lo hiciera el arquitecto municipal?

Lo bueno que tiene José Mª Chofre es que aporta una visión desde fuera, porque el arquitecto municipal es un profesional con muchos años de experiencia, pero falta esa visión más general, no tan dentro del sistema de funcionamiento del departamento de Urbanismo. Con José Mª hemos sumado esa visión y toda su experiencia, porque ha trabajado en varios planes generales.

El departamento de Urbanismo, ha recibido muchas las críticas que lo tildan de caótico.

Lo sé. La verdad es que ahora mismo tiene mucho que mejorar. Nos hemos encontrado con unos cambios de personal y además estamos en la vorágine de la implantación de la administración electrónica. Está siendo un reto porque implica que hay que formar al personal, también están los problemas técnicos. Estamos tomando medidas. Me han llegado muchísimas críticas y las agradezco, porque son una forma de darte cuenta del alcance que puede tener. Hemos establecido un plan por objetivos y esperamos desatascar pronto esta situación.

¿Se ha contratado personal para reforzarlo?

Hay un arquitecto y un abogado más. Ha habido una contratación de personal extra y además ha habido un cambio de técnicos.

¿Qué tiene que decir a los argumentos de los empresarios que están viviendo una fuga de inversores hacia a otras localidades?

Es su opinión. Yo les comprendo, pero justamente ellos más que nadie saben de la necesidad del Plan General Estructural y son los que más deberían apoyarnos en esta labor titánica que estamos haciendo para sacarlo adelante.

¿Cómo ve el futuro urbanístico en Dénia?

Vamos a tener un Plan General por fin y va a ser más acorde con los nuevos tiempos. Nuestro futuro y nuestra oportunidad está en poner en valor nuestro territorio y no verlo como un bien a explotar. Otro gran reto es que sea un urbanismo más centrado en la ciudad consolidada. El nicho de mercado se encuentra ahora en rehabilitar, más que en nuevos desarrollos.