Las Provincias

Angelines Asperilla en un momento de la entrevista. :: B.O.
Angelines Asperilla en un momento de la entrevista. :: B.O.

«Hoy en día, el papel de la mujer en Rotary es fundamental»

  • La dirigente rechaza la imagen de una organización elitista y destaca proyectos de ayuda a Ludai, Amadem o Camerún

  • Angelines Asperilla Presidenta del Club Rotary Dénia

Angelines Asperilla preside el Club Rotary de Dénia desde hace unos meses. Un cargo que compatibiliza con su trabajo de letrada y que, junto a sus compañeros, logra cumplir los sueños de muchas personas, tanto en Dénia como en el resto del mundo.

Hay mucha gente que desconoce qué es el Rotary, ¿cómo les explicaría lo que es y qué hacen?

Existe mucha gente que no sabe quiénes somos y el porqué de nuestra existencia a pesar de que Rotary Club lleva 32 años en Dénia y forma parte de una organización internacional formada por profesionales que pueden aportar su labor social para mejorar su comunidad.

Se dice que Rotary es un club elitista.

Es una imagen que se tenía hace años y que intentamos romper. Es cierto que Rotary tiene un apartado de 'networking' para que los diferentes profesionales miembros se relacionen entre sí, pero tenemos claro que las capacidades profesionales de cada miembro deben ponerse al servicio del club y ayudar a la sociedad de forma desinteresada.

Muchos les comparan con la masonería.

La masonería es una sociedad muy cerrada donde es muy difícil poder entrar a formar parte. Aquí, en cambio, sólo se necesita que un miembro avale que eres una persona de bien, tanto en tu manera de ser como la de trabajar.

La mujer no tiene mucha presencia en Rotary, ¿por qué?

Hoy en día el papel de la mujer en Rotary es fundamental. En nuestro club, por ejemplo, ha habido muchas presidentas y actualmente, la mitad de los miembros son mujeres.

Habla de ayudar a la sociedad, ¿cómo lo hacen ustedes?

Cada año se trabaja por y para conseguir finalizar con éxito un proyecto de gran envergadura, en muchas ocasiones gracias a la colaboración de otros clubes de Rotary. Pero también ayudamos a otra gente con otros proyectos más pequeños. Este año, por ejemplo, hemos ayudado a un miembro de la asociación Condenados al bordillo, adecuando su cuarto de baño. Y participamos, también con Ludai o Amadem, entre otras.

¿Cuál es el proyecto principal escogido para este año?

Queremos reparar y mejorar las instalaciones de una leprosería que hay en Camerún. Se trata de arreglar el pozo de agua que hace tiempo se rompió, por lo que tienen que ir a muchos kilómetros para poder conseguirla. También se van a instalar placas solares para que puedan tener electricidad, pues ahora no disponen de ella. Queremos, además, abastecerles de camas y colchones nuevos. El proyecto lo vamos a desarrollar entre el club Rotary de Orovalley (EEUU) y el de Camerún.

¿Cómo consiguen la financiación?

Principalmente realizamos galas benéficas para tratar de recaudar fondos. Allí explicamos a la gente el proyecto a desarrollar. A veces, cuando no conseguimos llegar a la cifra necesaria, otros clubs Rotary nos ayudan. Gracias a sus aportaciones, nosotros, en Dénia, hemos conseguido todos los proyectos que hemos planteado.

Además de este tipo de ayudas, también trabajan en los intercambios de estudiantes.

Para mí es otra de las partes maravillosas de Rotary. Trabajamos con intercambios cortos en los que el niño de aquí convive con otro niño de otra parte del mundo durante tres semanas en su casa y posteriormente lo hacen aquí. Gracias a las ayudas del club, se pueden hacer intercambios de niños por todo el mundo a un coste impensable. Mientras que en el intercambio largo, un niño estudia durante un año académico en otro país con tres familias diferentes. Por supuesto, los miembros de Rotary nos aseguramos que las familias acogedoras reúnan unos requisitos básicos. Yo siempre digo que deben tratarlos mejor que a su propio hijo.