Las Provincias

La falta de un director de la Marjal de Pego agrava la situación de este paraje protegido

Una de las zonas de la Marjal de Pego donde se realizan los cultivos del arroz. :: LP
Una de las zonas de la Marjal de Pego donde se realizan los cultivos del arroz. :: LP
  • El Consell deja para la próxima semana el estudio de una solución a los problemas que sufre este parque natural de la comarca

La Marjal de Pego se ha convertido en un quebradero de cabeza para el ayuntamiento. La aparición de especies invasoras en los últimos meses en el paraje protegido han colmado la paciencia del equipo de gobierno, que culpa de esta situación a la Generalitat por no haber nombrado, todavía, un director conservador del parque. Una figura que para los ediles pegolinos «es esencial para poner orden en el caos que está sumida la Marjal».

Y es que la Conselleria de Medio Ambiente no ha podido reclutar a una persona para ocupar dicho cargo. Un puesto de trabajo que años atrás ostentaba el actual concejal de Hacienda de Pego, Carmelo Ortolà, pero que la Generalitat decidió sacar a concurso para que la plaza la ocupase un funcionario, decisión tomada también en el resto de parques naturales de la Comunitat. Pero tras finalizar el plazo de presentación de candidaturas, el puesto sigue vacante, ya que no se recibió ninguna petición.

Esta situación para la concejal de Medio Ambiente de Pego, Laura Castellà, era «presumible». La edil afirmó ayer que, a fecha de hoy, la plaza está libre «porque nadie quiere enfrentarse a los problemas que tiene el parque natural y, por consiguiente, dicho cargo».

La plaga de plantas invasoras y la aparición del cangrejo azul americano son dos de los problemas que deben resolverse «urgentemente», pero el Ayuntamiento no dispone ni del material adecuado ni de las autorizaciones necesarias. La solución deber surgir desde la Conselleria de Medio Ambiente, que es la que tiene potestad sobre la zona del parque natural, y la Confederación Hidrográfica del Júcar, que decide lo que se puede hacer en los ríos de la zona.

Pero esta invasión de especies no autóctonas no es el único problema del parque. También está pendiente la aprobación de un Plan Rector de Uso y Gestión de la Marjal Pego-Oliva (PRUG). Un tema estrechamente relacionado con el anterior, «ya que es necesario para desarrollar las actividades directamente relacionadas a la declaración de espacios protegidos, es decir, marcaría mucho mejor las competencias de cada entidad en la zona». A pesar de tratarse de una demanda histórica, «nadie se ha sentado a tratar de aprobarlo», lamentó la concejala.

Ante todas estas complicaciones, desde la Generalitat informaron ayer al gobierno pegolino que han recibido sus demandas y que ya trabajan en buscar la solución. Además confirmaron que está prevista la visita de algunos representantes de la Conselleria de Medio Ambiente para la próxima semana.