Las Provincias

Oposición vecinal en Dénia a que se construya un bloque de apartamentos en primera línea

  • Trasladan al pleno su malestar por el residencial y piden que les ayuden a proteger la playa de Blay Beach de la presión urbanística

Vecinos de Les Marines ven con temor el anuncio de una promotora que quiere levantar un edificio de cuatro plantas en primera línea de mar en Blay Beach, una playa castigada por la erosión y la presión urbanística. Este rechazo se lo trasladaron personalmente a la Corporación de Dénia en la sesión plenaria.

La presidenta de la comunidad de vecinos Retiro III, IV y V, una urbanización de 300 propietarios, se mostró contraria a la construcción de un bloque apartamentos de cuatro alturas a escasos metros del mar y que incluye un paseo marítimo de 200 metros de longitud, que no conectaría con nada en sus extremos, y de seis metros de ancho. Tanto ella como un portavoz de los vecinos incidieron en que el tramo de litoral donde está previsto el nuevo residencial casi no hay playa puesto que el mar se la traga con los temporales, una situación que provoca que cada cierto tiempo sea necesario reponer la arena en ese punto.

En su opinión, este proyecto no aporta ningún beneficio y sólo sirve para incrementar la presión urbanística. Por ello, le pidieron al equipo de gobierno que les ayuden a proteger la playa de esa presión.

La preocupación de los vecinos es creciente ya que en el cartel de la promotora se anuncia que el inicio de las obras es en octubre. La construcción del nuevo bloque, de cerca de 20 metros de altura, y del paseo no depende exclusivamente del permiso que pueda conceder el Ayuntamiento de Dénia, pues están implicadas también la administración central y autonómica. A todas ellas les solicitaron que sus decisiones fueran encaminadas a salvaguardar el dominio público y a que prevalezca el bien común sobre los intereses privados.

Esa misma preocupación se la trasladó al ejecutivo local el edil de los No Adscritos Antonio Losada, quien mostró su apoyo a las acciones de los vecinos de Les Marines para defender esa playa y preguntó sobre el estado de la licencia de obra.

Acatar la normativa

La edil de Territorio y Calidad Urbana, Maria Josep Ripoll, explicó que se trata de dos proyectos distintos. El del paseo, que es competencia del ministerio, y el del residencial, que requiere de un informe del departamento de Costas de la Generalitat y de la licencia del consistorio. En la parte municipal, la concejala subrayó que hay un plan vigente y deben guiarse por la normativa urbanística.

Según Ripoll, las licencias son un acto reglado y no se pueden bloquear o denegar porque no les guste ya que esa decisión podría acarrear problemas graves al ayuntamiento. Por ese motivo, si el dictamen de Costas es favorable y el proyecto presentado cumple con lo marcado por el planeamiento fijado para esa zona, no tendrán más remedio que darle luz verde.