Las Provincias

La Guardia Civil esclareció el 96,4% de hurtos en campos de la comarca la pasada campaña

El alcalde de Pego, Enrique Moll, con el comandante Francisco Poyato y el capitán Diego Sáez, en la presentación del plan. :: R. González
El alcalde de Pego, Enrique Moll, con el comandante Francisco Poyato y el capitán Diego Sáez, en la presentación del plan. :: R. González
  • El operativo a desplegar en la Marina Alta en el Plan contra sustracciones en explotaciones agrícolas y ganaderas cuenta con 150 agentes

La Guardia Civil presentó ayer en Pego el Plan contra sustracciones en explotaciones agrícolas y ganaderas de cara a la recolección de cítricos de este año y que prevé un despliegue de un operativo de 150 agentes. La Benemérita confía en que el balance al final de la campaña sea tan bueno como el de la pasada, cuando se esclarecieron el 96,4% de los hurtos denunciados en campos de la comarca. Esa cifra supone un incremento notable respecto a 8,3% registrado doce meses antes.

El comandante Francisco Poyato detalló que la pasada campaña creció el número de denuncias de hurtos en la Marina Alta, que pasó de los 12 de 2014 a los 28 de la último ejercicio y que se resolvieron casi la totalidad, sólo quedó uno, mientras que antes sólo de solventó un único robo de la docena que pusieron en conocimiento de la Benemérita.

Además de esclarecer esos 27 delitos que afectaron a explotaciones de la comarca, contabilizaron 18 detenidos e imputados. Y se lograron recuperar 6.505 kilos de las más de 43 toneladas sustraídas. El «mapa delincuencial» mostrado en la presentación del plan reflejaba que la demarcación del puesto de Pego fue la que más incidentes registró, con una veintena de hurtos de cítricos. De ellos, se aclararon 19 y hubo 6 detenidos y ocho imputados.

En la demarcación del puesto de El Verger se denunciaron siete sustracciones y todas ellas se resolvieron. En la de Pedreguer también se contabilizó una, con un cien por cien de efectividad y en la de Gata de Gorgos no se consignó ningún dato de robos.

Respecto a las actuaciones realizadas por el equipo Roca de Calp, una de las unidades específicas de la Guardia Civil que se crearon hace casi tres años para la lucha contra el robo en el campo, en este 2016 suma dos detenidos por cuatro hurtos de naranjas y otros 17 detenidos o imputados con motivo del uso fraudulento de 84 documentos «DATAS» falsificados y que amparaban de forma ilegal un total de 191 toneladas de cítricos.

El capitán Diego Sáez, jefe de la compañía de Calp, comentó que en los balances mensuales que realizan, el pasado mes se detectó un descenso en los robos en los campos ya que sólo hubo cinco frente a los quince de agosto de 2015.

En cuanto al perfil del delincuente, los datos analizados en las sustracciones denunciadas le permiten establecer que los autores de los hurtos suelen tener entre 20 y 40 años. Principalmente son de nacionalidad española, aunque también hay rumanos y búlgaros. Tienen escaso poder adquisitivo y suelen ser reincidente.

El vehículo que utilizan es un turismo a furgoneta de segunda mano o de cierta antigüedad. Y el modo de actuar es en grupos, con un conductor que se queda en situación de alerta para detectar la presencia policial y dar la voz de alarma mientras otro delincuente o varios proceden a sustraer el material o los cítricos.

Francisco Poyato destacó que la cooperación de agricultores y ganaderos con la Guardia Civil resulta esencial a la hora de frenar los delitos y de esclarecer los hurtos. De hecho, el primer punto del decálogo de medidas de seguridad para estos colectivos incide en que la colaboración con la Benemérita es una «pieza clave» y por eso les anima a ponerse en contacto con los agentes para explicarles sus problemas.

Además, el comandante recalcó que el plan de seguridad elaborado pretende establecer una línea de actuación «preventiva, para evitar que se produzcan los hurtos». Está orientado a la protección.

De esta forma, el decálogo hace hincapié en la importancia de cambiar la rutina de trabajo en la explotación, al menos una vez a la semana, y habilitar lugares de seguridad para guardar el material agrícola. Según Francisco Poyato, una manera de prevenir las principales amenazas es hacer cambios en los horarios en la medida de lo posible, ya que los que quieren robar suelen controlar unos días antes el lugar para ver cuándo es el mejor momento y si no ven rutinas les parece más complicado y se van a buscar algo más fácil.

Ante la presencia de personas o vehículos sospechosos, la Benemérita pide que anoten los datos y se le comunique esa información para tratar de evitar futuros delitos. Y que en caso de estar presente mientras se produce la sustracción hay que evitar enfrentarse a los intrusos, recabar la mayor información y trasladarla a los agentes.