Las Provincias

Vecinos de Pamis denuncian los problemas que les causan los okupas desde hace dos años

La finca de la pedanía de Pamis en la que hay siete viviendas llenas de okupas, lo que ha creado malestar entre los vecinos. :: LP
La finca de la pedanía de Pamis en la que hay siete viviendas llenas de okupas, lo que ha creado malestar entre los vecinos. :: LP
  • Varios propietarios de casas en una finca de Hortetes aseguran que es un «sinvivir» por los ruidos y que incluso han hecho fuego

Pamis es una tranquila pedanía de Ondara, pero no para los vecinos del número tres de la calle Hortetes. Los propietarios de las viviendas denuncian que llevan dos años aguantando las molestias que les causan un grupo de okupas que se han «apoderado» de gran parte de los pisos deshabitados.

La finca en cuestión tiene 18 viviendas, pero tan sólo cinco tienen propietarios. El resto, según recalcan, pertenecen a una entidad bancaria y están cerrado. Sin embargo, las casas vacías en este momento son seis, ya que las siete restantes están ocupadas.

La dueña de uno de los pisos explica que compraron sobre plano, pero que la empresa promotora perdió las casas y pasaron al banco. Desde hace un par de años unos okupas se han instalado en algunas de las viviendas y la convivencia desde entonces no ha sido muy tranquila. De hecho, han tenido que dirigirse a la policía para quejarse.

Según comentan los propietarios de pisos, estos inquilinos poco deseados «están robando agua y luz». Además, señalan que rompen cosas y se llevan las bombillas de la finca.

Otros problemas que tienen que aguantar de los okupas es el de los ruidos, ya que «no respetan los horarios nocturno» y eso en ocasiones le impide descansar. También critican que las bolsas de la basura las dejan en la puerta en lugar de llevarlas a los contenedores, con los malos olores que ello conlleva.

«Es un sinvivir», reconoce una de las vecinas, que además hace hincapié en que le da miedo salir fuera por la noche. «Si estoy sola, no salgo», insiste.

El roce con los vecinos se convirtió en un enfrentamiento en Navidad. Al parecer, los okupas encendieron una hoguera en una zona común del edificio. Pese a las advertencias vecinales, prepararon una fogata. «No tenemos seguro en la finca y les dijimos que no podían hacer fuego, pero al final se salieron con la suya, porque llamas a la policía y lo apagan, pero en cuanto se van lo vuelven a prender», lamentaron.

Y no sólo eso. Los vecinos de la pedanía de Pamis también subrayan que los okupas han cambiado la cerradura exterior del garaje del edificio para utilizarla ellos y ahora esa zona «está llena de chatarra y almacenan trastos».

Su malestar se lo han trasladado tanto a la entidad bancaria que tiene los pisos como a los agentes de la Policía Local de Ondara. Estos últimos les han dicho que no pueden hacer nada contra los okupas.

Asimismo, se han dirigido a la Guardia Civil y le han transmitido su situación al alcalde, para ver si el ayuntamiento puede hacer algo por ellos. Los vecinos temen que hasta que no haya una orden de desahucio todo seguirá igual que ahora. Su preocupación es que la solución a sus problemas se demore unos años más.