Las Provincias

Una sala de catas para despertar los sentidos

Un grupo de personas en la sala de catas de los caldos que elabora Bodegas Xaló.
Un grupo de personas en la sala de catas de los caldos que elabora Bodegas Xaló. / LP
  • La Cooperativa Virgen Pobre impulsa visitas para vivir una experiencia única que recorre la producción de la uva hasta que el mosto fermenta y se convierte en un exquisito caldo

Inmersos de lleno en la vendimia es posiblemente el mejor momento para disfrutar de olores y sabores en las Bodegas Xaló. Porque ahora, la espectacular tienda de vinos y licores, lugar de peregrinaje diario del turismo enológico de la Marina, ha abierto su espacio dedicado a conocer los caldos que la han hecho famosa más allá de las fronteras nacionales.

La Cooperativa Virgen Pobre de Xaló se ha propuesto divulgar la cultura del vino a todo el público, y qué mejor manera para hacerlo que mostrando, desde su experiencia e instalaciones, todo el proceso de transformación de la uva en vino, desde que llega a la bodega hasta que sale embotellado para su comercialización.

Así, se ha habilitado una Sala de Catas en la bodega. Allí, concertando una cita previa al teléfono 646.036.032, Bodegas Xaló pone a disposición del grupo al sumiller de la casa, Ximo Gayà Crespo, para vivir una experiencia que recorre la producción de la uva hasta que el mosto fermenta y se convierte en vino. La cata comienza con la reserva del día y hora. Grupos pequeños de dos personas hasta los 80 que participarán el próximo sábado 17 de septiembre en una gran cata, aunque la nueva sala está preparada para acoger hasta 12 personas.

Después hay que relajarse y «convertirse» durante algo más de una hora en un productor de vino de la Vall de Xaló.

Para ubicar al «catador» la visita comienza con una localización histórica de la bodega y la producción de vino en el valle que se remonta a 1472, en época musulmana. Después, entre el siglo XVIII y XIX el cultivo se especializó en la elaboración de la uva pasa que se comercializó hacia toda Europa y América desde el puerto de Dénia principalmente.

Pero con la decadencia del comercio de la pasa y la plaga de filoxera, que asoló las vides de la comarca, llegamos hasta 1962, año en que catorce agricultores toman la resolución de asociarse en la que hoy en día es la bodega Cooperativa Valenciana Virgen Pobre de Xaló, que después de más de 45 años de vida se erige como verdadera nave capitana de la viticultura de la Marina Alta.

Tras situarnos históricamente, Ximo Gayà, explica a los asistentes por dónde entran a la bodega los camiones cargados con la uva, cómo se pesa y se clasifica después cada grano por su calidad para pasar a la tolva por donde se separa el caldo del grano de la uva. Desde aquí se absorbe el caldo controlando siempre la temperatura y se almacena en el depósito de maceración donde estará fermentando los días necesarios, según el tipo de vino a elaborar. Ese zumo de uva convertido ya en vino pasa finalmente a la sección de embotellado donde se prepara también el etiquetado y embalaje para su comercialización.

Tema aparte son los vinos de crianza. Estos caldos envejecen en barrica durante el tiempo estimado por los técnicos para que el vino exprese lo mejor de sí mismo, que puede ser un mínimo de 12 meses hasta.....

Y después los «catadores» pasan a la Sala de Catas de Bodegas Xaló. Allí no sólo prueban el vino, sino que el sumiller les enseñará las técnicas de los profesionales para descubrir lo mejor de cada vino. De esta manera, explica Ximo Gayà, les revela a los asistentes los tres pasos para hacer una buena cata: el visual, olfativo y gustativo.

Con ello y la ayuda del sumiller intentarán descubrir los secretos de tres vinos uno blanco, un rosado y otro tinto, aunque si el grupo prefiere hacer una cata sólo de tintos o blancos, se puede solicitar.

La experiencia acaba con la visualización de un vídeo donde se explica el cultivo de la uva en el viñedo y un brindis por Bodegas Xaló. Todo este recorrido por 10 euros por persona, que incluye una botella de vino de la casa.