Las Provincias

Otro incendio en el interior de la Marina obliga a pedir ayuda a La Mancha

  • Media docena de aviones y helicópteros, dos de la comunidad vecina, luchan por controlar un fuego que obligó a desalojar un hotel rural

valencia. «Se huele el humo desde la playa de la Gandia». Comentarios como este, lanzados en las redes sociales, atestiguaban ayer la extensa conmoción que inundó la Comunitat con los incendios. Sobre todo en la Marina, donde la mano de «malnacidos», como los bautizó el presidente Puig, dejó llamas no sólo en la costa, con Benitatxell y Xàbia como heridas más profundas, sino también en el interior de la comarca.

Poco antes de las tres de la tarde, el humo surgía de nuevo en el conocido como barranco de la Rabosa, en Bolulla. El siniestro se inició el domingo y ya parecía dominado, pero experimentó ayer un fatal rebrote. La reproducción se produjo mientras el grueso de los medios aéreos de la Comunitat se afanaban en atajar el infierno de Xàbia y Benitatxell.

Cuatro medios aéreos y tres brigadas de la Generalitat se trasladaron raudos a la zona. Pero la intensidad de las llamas hizo que desde el Puesto de Mando Avanzado (PMA) se pidiera la colaboración de un avión y un helicóptero -con una brigada helitransportada- a Castilla-La Mancha.

Alrededor de veinte personas tuvieron que ser desalojadas por la tarde de un hotel rural de Bolulla. Los evacuados fueron trasladados a la Casa de Cultura de Bolulla. A última hora de la tarde se encontraban trabajando en esta zona cuatro aeronaves de extinción, tres unidades de Bomberos Forestales, y efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos de Alicante. La prioridad era frenar el avance de las llamas que se dirigían al término vecino de Callosa d'En Sarrià. Mientras, el incendio iniciado el domingo Moixent estaba ya a punto de controlarse.