Las Provincias

Dolia 2016, la solemnidad de la Gastronomía

El chef Kiko Moya, con una estrella Michelín, cocinó en el Auditori un plato a partir de uva moscatel y almendras.
El chef Kiko Moya, con una estrella Michelín, cocinó en el Auditori un plato a partir de uva moscatel y almendras. / J. Iglesias
  • El turrón y la uva moscatel protagonizan una muestra en la que brillan los chefs Kiko Moya y Manuel Alonso

Dolia se ha convertido en más que una Muestra de Enoturismo y Gastronomía. El evento que acogió el Auditori Teulada Moraira ayer es la solemnidad de la gastronomía, donde se da la visibilidad que merecen los productos de la tierra, desde su origen hasta su presentación en la mesa. En esta muestra tiene el mismo protagonismo el chef estrella Michelín, que el agricultor que cosecha la uva de la cepa, y el artista que lo plasma en sus cuadros. Porque todos ellos miman el producto que les ha hecho eternos a lo largo de los siglos y ha marcado la historia de esta tierra única.El turrón de Alicante fue el producto estrella de esta edición de Dolia. Todo un manjar de procedencia mediterránea fabricado con miel, azúcar y almendra, que en un maridaje poco habitual, fue regado por los vinos de Teulada para dar inicio a Dolia 2016 para despertar los sentidos.Kiko Moya, el chef estrella Michelín del restaurante l’Escaleta de Cocentaina, se encargó de dar vida en sus platos al turrón. Un cocinero que se declara comprometido con su territorio y promotor de todos aquellos productos que da la tierra valenciana. Moya puso en sus platos el fruto, la uva moscatel, la hoja y el tallo de la parra y el vino, todos los elementos que acompañan el producto desde que sale del campo hasta que llega a la cocina y, después, a la mesa.Manuel Alonso, de Casa Manolo de Daimús, con otra estrella Michelín, dibujó en su plato el mar. Un mar en movimiento, con algas que se balancean y peces que dan vida al Mediterráneo. Un plato inspirado en la escultura de Krion del artista Benissero Quico Moya, que expresaba el recóndito fondo marino y todos los tesoros naturales que duermen mecidos por las suaves olas que acarician la vida del fondo marino. Corales, bancos de peces, y la controvertida morena quedaron plasmados en la obras del cocinero y el artista en el escenario del Auditori TM.La gran fiesta llegó con los vinos de la bodega Sant Vicent de Teulada y las tapas del restaurante Toni Cantó de Teulada, acompañados de música de jazz con el Quartet del Jazz-Amup. Paralelamente, el arte se manifestaba en Territorio de sabor y color I de Josep Ginestar en la sala de exposiciones, mientras en los jardines siguió la presentación de Dénia, Ciudad Creativa de la Gastronomía de Unesco y los cócteles de Iván Talens. También los niños tuvieron su protagonismo durante el evento. Primero con el taller de reciclaje marino, que con el título «De residuo a tesoro» reconvirtieron botellas y plásticos en imaginativos tesoros que le dieron una segunda vida. Después, los más cocinillas hicieron que los chefs Kiko Moya y Manuel Alonso desvelaran sus secretos de cocina.