Las Provincias
Chema, detrás de Jorge Molina en el Coliseum. :: getafe cf
Chema, detrás de Jorge Molina en el Coliseum. :: getafe cf

El talón de Aquiles del Levante UD

  • El Levante UD ha ganado un partido de seis ante rivales directos

  • En los duelos contra los seis primeros, el equipo de Muñiz sólo venció al Tenerife, mientras que ha cosechado tres derrotas y dos empates

«Somos humanos», repetían los jugadores del Levante tras abandonar el vestuario del Coliseum Alfonso Pérez. La derrota de Getafe demostró que el equipo no es invulnerable, pese a que saca 19 puntos de distancia a sus perseguidores y acaricia el ascenso. Y ese talón de Aquiles del líder de Segunda son los partidos contra sus rivales directos. Ante los equipos que ahora mismo ocupan de la segunda plaza a la sexta de la clasificación, los granotas únicamente han ganado uno de seis encuentros.

Cinco puntos de 18 posibles en esos duelos directos es muy poco bagaje para un equipo que está acostumbrado a sumar casi el 75% de los puntos en juego desde que empezó la Liga. Cada vez que uno de los rivales por el ascenso se mide a los de Muñiz, a los azulgranas les tiemblan las piernas. Afortunadamente esta circunstancia no va a impedir que el equipo celebre su regreso a Primera División en unos días, únicamente lo va a retrasar, ya que la clave es que el Levante ha ganado al resto de conjuntos de la categoría, lo que le ha permitido cimentar su gran distancia.

El Getafe es el primer equipo al que el Levante no ha podido ganar en ninguno de los dos encuentros esta temporada. Empató en el Ciutat y perdió el sábado en el estadio madrileño. Seis veces se han enfrentado los granotas a sus rivales directos y han caído derrotados en la mitad de las ocasiones, ya que tampoco sumaron en Oviedo y Girona. Fuera de casa ha perdido todos sus partidos contra los primeros clasificados. Tres de las cinco derrotas que llevan en toda la temporada llegaron contra las escuadras en la lucha por el ascenso. Además, también empataron en casa contra el Cádiz. Así pues, los de Muñiz sólo fueron capaces de vencer al Tenerife, y lo hicieron con mucho sufrimiento, con un gol de Casadesús en los minutos finales.

Por delante a los azulgranas les esperan cuatro partidos más contra estos rivales directos, aunque el objetivo es certificar el ascenso antes de medirse a todos ellos. De hecho, el equipo granota puede lograr su regreso a Primera contra uno de estos conjuntos, y con una gran probabilidad matemática será ante el Cádiz en el Carranza o en Orriols frente al Real Oviedo. Son los encuentros que vienen después del Reus (jornadas 35 y 36), que visitará el Ciutat el lunes de la próxima semana, y donde aún no hay opciones de subir. Más tarde, en las jornadas 38 y 39, el Levante se enfrentará al Girona en casa y al Tenerife en el Heliodoro Rodríguez, partidos que podría afrontar ya, si mantiene la actual diferencia de puntos, como equipo de la máxima categoría, y sin jugarse nada.

La autoridad levantinista con el resto de equipos ha hecho posible que no afectaran a la clasificación los tropiezos en estos duelos directos. Pero la próxima temporada si el Levante compite en Primera División será imprescindible que saque adelante los encuentros ante sus rivales inmediatos en la tabla para lograr la permanencia. Esa fue la gran diferencia entre la salvación de hace dos campañas y el descenso del ejercicio pasado con Rubi. En la 2014-15 el equipo superó a todos los conjuntos implicados en la lucha por la salvación, lo que resultó clave para lograr el objetivo. Pero el año pasado perdió los enfrentamientos directos, que le abocaron a la pérdida de la categoría.

El equipo tendrá ahora una semana entera para preparar el duelo ante el Reus, y ya conocerá cómo han quedado sus rivales. Si aumenta los 19 puntos actuales de distancia, en Cádiz certificaría el ascenso matemático con un triunfo, el que sería el primero fuera de casa ante un rival directo. El definitivo.

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